Frente a este escenario, los investigadores trabajan en el desarrollo de xenotrasplantes, una técnica que consiste en trasplantar células, tejidos u órganos de animales a seres humanos.
El cerdo es considerado actualmente el candidato más adecuado para este tipo de procedimientos debido a las similitudes anatómicas y fisiológicas con las personas, además de su rápida capacidad reproductiva.
La colaboración entre universidades
Mientras los laboratorios de la Unsam estuvieron a cargo de la clonación molecular y la edición genética de los embriones, la Facultad de Ciencias Veterinarias de la UBA asumió la preparación y el seguimiento de la cerda receptora.
En ese marco, los especialistas realizaron la implantación de 120 embriones editados mediante una técnica quirúrgica mínimamente invasiva. El trabajo incluyó el control de la gestación, el parto y el inicio de la crianza de los lechones obtenidos.
El nacimiento del lechón constituye además el primer caso documentado fuera de Estados Unidos y China. Los investigadores ya trabajan con dos nuevas cerdas preñadas y proyectaban alcanzar cinco clones adicionales hacia fines de junio.
La próxima etapa de la investigación
Los científicos planean avanzar ahora con nuevas modificaciones genéticas. La siguiente fase contempla la incorporación de siete genes adicionales mediante una técnica denominada knock-in, con el objetivo de aumentar la compatibilidad de los órganos porcinos con el organismo humano.
Entre las modificaciones previstas figura el bloqueo de determinadas hormonas de crecimiento para adaptar el tamaño de órganos como el hígado y el corazón.
Los investigadores remarcaron que aún quedan varios años de trabajo antes de que estos desarrollos puedan aplicarse en humanos. En una etapa posterior, el Incucai deberá certificar mediante estudios preclínicos que los órganos porcinos no generan rechazo antes de autorizar eventuales ensayos clínicos.