Del mismo modo, la propuesta tiene como objetivo "fomentar la educación para el desarrollo sostenible y generar herramientas e incentivos para promover la economía circular y la transformación de la matriz productiva en la industria del plástico hacia un modelo sustentable, sostenible y respetuoso del medio ambiente".
Según Javier Calandrelli, Country Manager de SodaStream, “a nivel mundial, se estima que el consumo de plástico ronda las 320 toneladas por año, con un incremento del 900% en las últimas 4 décadas. Y todavía hay algo más preocupante: alrededor del 60% de estas bolsas, latas, botellas y otros envases es menos denso que el agua del mar y, por lo tanto, al introducirse en los océanos, es trasportado y fragmentado con mucha facilidad, ampliando su efecto contaminante tanto en la superficie marina como hacia las más de 500 especies de animales que habitan estos ecosistemas”.
Un estudio de la Universidad de Newcastle, Australia, mostró que una persona ingiere un promedio semanal de 5 gramos de microplásticos, es decir, el equivalente al peso de una tarjeta de crédito. Varios de ellos vienen del intestino de peces o crustáceos que se cruzan con ellos en el océano y que después comemos; a su vez, de acuerdo con una investigación de la Universidad del Estado de Nueva York, un 90% del agua potable embotellada que consumimos contiene estas partículas. Cerveza, azúcar, sal y miel también registraron su presencia.