La exigencia física de los meses de abril y mayo comenzó a pasarle una factura muy alta al plantel de Núñez en las vísperas del partido más importante del año a nivel local. Tras haber dejado atrás el escollo que significó el RB Bragantino con un empate agónico en la Copa Sudamericana —un compromiso sumamente incómodo debido a la fecha elegida y a la seguidilla intratable de partidos—, ahora sí River pone el foco en su gran objetivo: la final del Torneo Apertura.













