El polideportivo Ángel Tardío suele cerrar los domingos, pero ese día estaba abierto debido a un torneo de pádel, y las canchas de fútbol, donde tuvo lugar el crimen, se encuentran en una zona más alejada del complejo. Según testigos, el asesino podría haber entrado y salido por un hueco en el alambrado que rodea las instalaciones, situado cerca de donde Mateo y sus amigos estaban jugando.
Una de las principales pistas con las que cuentan los investigadores proviene de las cámaras de seguridad de un vecino, que habrían captado la huida del agresor. Hasta el momento, el juzgado de Instrucción número 3 de Toledo no se pronunció oficialmente sobre los avances en la investigación.
El portavoz de la familia de Mateo, Asell Sánchez, expresó el dolor y la incomprensión que sienten en el pueblo ante este ataque sin sentido. En declaraciones a Cope, Sánchez comentó: "Nadie entiende el motivo de este ataque. Podría haberle tocado a cualquiera de sus compañeros".
Sánchez también relató que el asesino se había acercado inicialmente a un grupo de chicos mayores, pero al no poder hacerles nada, se dirigió hacia los más pequeños, incluido Mateo. "Los chicos pensaban que era un juego. Como llegó con un pañuelo, creían que era una broma", explicó, reflejando la incredulidad y el horror que rodean este trágico suceso.
Mientras las autoridades continúan la búsqueda del responsable, la comunidad de Mocejón permanece unida en su dolor, esperando que se haga justicia por Mateo y que el culpable sea detenido cuanto antes.