La andadura del representativo sudamericano por la actual cita ecuménica ha demandado una madurez extrema para sacar adelante compromisos sumamente cerrados. El surgido en River describió cómo ha sido el recorrido de este grupo en la Copa del Mundo, en la que superó los tres partidos de eliminación directa con lo justo, reconociendo que los compromisos de la fase de grupos en teoría podían llegar a ser fáciles, pero había que jugarlos. El delantero valoró la mentalidad de sus compañeros al afirmar que "los otros partidos nos costaron mucho, sufrimos, pero este equipo tiene todo, sabe adaptarse a cada momento y luchamos hasta el final", ponderando la enorme competencia interna que obliga a cada futbolista a brindarse al máximo por la camiseta.
Qué significa para Julián Álvarez disputar la Copa del Mundo al lado de Lionel Messi
El atacante cordobés compartió el orgullo que representa compartir el frente de ataque con el capitán del seleccionado nacional en la máxima cita.
La continuidad del proyecto futbolístico iniciado en Medio Oriente se erige como una de las principales fortalezas del equipo. El futbolista valoró que la base no sufrió demasiadas alteraciones respecto de la consagración anterior, lo que les permite sostener un funcionamiento aceitado. Finalmente, Álvarez cerró expresando su admiración por compartir el campo de juego con el gran referente de la época: "Crecí viéndolo jugar, el ídolo mío y de mi hermano, y hoy tener la posibilidad de seguir jugando con él, lograr otra cosa importante en la selección argentina, acompañarlo y ayudarlo, es un sueño cumplido", una frase que sintetiza el sentimiento de una generación que sueña con otra jornada histórica el próximo miércoles en Atlanta.