La flexibilización de los últimos años provocó una marea de contrataciones: la cantidad de foráneos disputando minutos en el certamen pasó de 95 en 2022 a 162 en 2025. En lo que va del año, 146 profesionales de otros países ya sumaron minutos y otros 13 permanecen inscriptos a la espera de su debut. Pese al tope de nueve permitidos hoy en planilla, el promedio real de extranjeros utilizados por partido en la división de honor es de 5,4, según un relevamiento realizado sobre 219 encuentros.
Cuál es el plan de la CBF para potenciar a los futbolistas juveniles
La reestructuración impulsada a partir de un manifiesto del Movimiento de Clubes Formadores busca corregir el envejecimiento de las plantillas y resguardar la caja de las instituciones. Un estudio presentado por la entidad madre arrojó que la edad media de los inscriptos en el Brasileirão es de 28,5 años, superando la media de ligas europeas como España (27), Inglaterra (26,4), Alemania (26,3), Italia (26,1) y Francia (26).
En paralelo, los números económicos explican la necesidad de blindar la cantera: entre 2016 y 2025, la venta de futbolistas de hasta 20 años representó el 50,1% de los ingresos totales de los clubes brasileños por transferencias al exterior. Para garantizar ese recambio, la norma exigirá que dentro de las 50 plazas de inscripción disponibles por plantel se reserve una cuota mínima obligatoria para futbolistas Sub-23, la cual irá en aumento gradual: 20 cupos en 2027, 21 en 2028, 23 en 2029 y 25 plazas en 2030.
“La medida que proponemos ahora mantiene un número importante de extranjeros”, aseguró el director ejecutivo de la CBF, Helder Melillo. El directivo argumentó que la combinación de ambas normativas buscará otorgar mayor rodaje a las promesas menores de 23 años y elevar el nivel técnico de los equipos a mediano y largo plazo.