Además, explicó que el crecimiento de los rumores coincidió con su pérdida de lugar en el equipo: “El ruido fue a partir de no ser considerado”, sostuvo. En ese sentido, también remarcó la dimensión mediática del club: “Boca es un club gigante, cualquiera que dice algo lo agarra otro y se desparrama muy rápido”.
Blondel también contextualizó la situación como parte de la dinámica del fútbol profesional: “Son las reglas del juego”, señaló, aunque insistió en que el mayor malestar fue por la exposición de su entorno familiar.
Cómo es su presente tras dejar Boca
Ya instalado en Huracán, el lateral encontró un nuevo escenario para relanzar su carrera. Bajo la conducción de Diego Martínez, volvió a tener continuidad y se siente nuevamente valorado. “Me siento considerado como jugador”, destacó.
Los números acompañan ese presente: lleva cinco partidos y dos goles, uno en la Copa Argentina ante Olimpo y otro en el torneo local frente a Gimnasia. Este nuevo impulso le permitió dejar atrás un período complejo y enfocarse en lo deportivo.
Con un discurso firme y sin esquivar la polémica, Blondel dejó en claro su versión de los hechos y buscó cerrar un capítulo marcado por rumores. Ahora, con minutos en cancha y confianza renovada, apuesta a que su rendimiento vuelva a ser el principal protagonista.