Qué piensa la Conmebol sobre la llegada de equipos de otras confederaciones
Lejos de mostrarse reacio a la idea, Domínguez valoró el interés que despierta la Copa Libertadores más allá de Sudamérica. “Es un honor que equipos de otras confederaciones tengan la Libertadores como referente para la competición internacional y mundial”, afirmó.
Esa frase refleja el peso simbólico y deportivo que mantiene el torneo continental, incluso frente al crecimiento económico y mediático de otras ligas. La eventual presencia de clubes de la MLS o de la Liga MX no solo implicaría un impacto deportivo, sino también comercial y global, especialmente si figuras como Messi fueran parte del certamen.
Qué antecedente existe con los equipos mexicanos
Domínguez recordó que la participación de clubes de México en la Copa Libertadores no sería una novedad. “La puerta quedó abierta. Ellos estuvieron aquí con nosotros jugando hasta 2017, aunque su última participación fue en 2016”, señaló.
Entre 1998 y 2016, equipos mexicanos formaron parte del torneo y protagonizaron campañas destacadas, incluso alcanzando instancias decisivas. Aquella experiencia demostró que la convivencia entre confederaciones era posible, aunque luego se discontinuó por cuestiones organizativas y de calendario.
¿Qué debería pasar para que regresen?
Según explicó Domínguez, el camino es claro: cualquier regreso debe darse a través de la Concacaf. “Si quieren regresar, tienen que hacerlo a través de Concacaf”, concluyó. Es decir, no se trata solo de una invitación, sino de una redefinición estructural que involucra a ambas confederaciones y a sus calendarios oficiales.
Por ahora, la idea de ver a Messi jugando la Libertadores permanece en el terreno del deseo y la especulación. Pero el mensaje de la Conmebol fue claro: la puerta no está cerrada, aunque el paso previo debe darse fuera de Sudamérica. El debate sigue abierto y, como cada vez que aparece el nombre de Messi, el fútbol mundial vuelve a mirar hacia la Copa Libertadores.