Mundial 2026

Otra oportunidad para la Selección: la decisión de Scaloni que complicó el partido y la idea que lo salvó

La Selección argentina jugará el miércoles una semifinal histórica por varios motivos contra Inglaterra. Pero como es una costumbre, hubo que sufrir mucho en el partido contra Suiza. Las conclusiones que dejó el partido de cuartos de final.

Roberto Adrián Maidana
por Roberto Adrián Maidana |
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Linel Scaloni cambió en el final del partido su planteo habitual y la Argentina ganó un complicado partido ante Suiza. ¿Qué hará con Inglaterra? (foto: Reuters)

Linel Scaloni cambió en el final del partido su planteo habitual y la Argentina ganó un complicado partido ante Suiza. ¿Qué hará con Inglaterra? (foto: Reuters)

"Tenía pensado hacer varios cambios en el equipo". La frase de Lionel Scaloni después de la clasificación a los cuartos de final dejó una pista sobre lo que pasó en la victoria por 3-1 sobre Suiza. Argentina avanzó, sí. Pero durante gran parte de los 120 minutos jugó, probablemente, uno de sus peores partidos del Mundial.

No fue un problema de actitud ni de nombres. Fue la idea o el planteo. La Selección eligió un planteo excesivamente cauteloso frente a un rival que muy rápido demostró que tenía enormes limitaciones para generar peligro. El equipo se puso en ventaja gracias a un córner preciso y al cabezazo exacto de Alexis Mac Allister. Una jugada ideada por Walter Samuel, que se llevó los aplausos del resto de los integrantes del cuerpo técnico, Scaloni incluido, mientras los jugadores festejaban.

Tuvo todo a favor para liquidarlo y, en lugar de adelantarse unos metros, profundizó un modelo defensivo que terminó metiendo a Suiza nuevamente en el partido. Paradójicamente, Argentina terminó ganando cuando hizo exactamente lo contrario de lo que el técnico había buscado durante casi todo el encuentro.

Leandro Parredes, clave en el medio de la selección. Su lesión hizo que Scaloni metiera un cambio inusual en su esquema y ganara el partido. (Foto: Reuters)

Leandro Parredes, clave en el medio de la selección. Su lesión hizo que Scaloni metiera un cambio inusual en su esquema y ganara el partido. (Foto: Reuters)

Argentina encontró el gol, pero eligió retroceder en lugar de atacar

El plan inicial sorprendió. Con un mediocampo reforzado y un dibujo pensado para controlar antes que para lastimar, Argentina abrió el marcador a los 10 minutos gracias a Alexis Mac Allister.

El gol parecía abrir el escenario ideal. Suiza mostraba muy pocas variantes ofensivas, le costaba romper líneas y prácticamente no encontraba caminos para acercarse a Emiliano Martínez. Bastaba con adelantar unos metros la presión, aprovechar el talento de Lionel Messi y Julián Álvarez y jugar varios metros más arriba para empezar a definir la serie.

Sin embargo, ocurrió exactamente lo contrario.

Argentina retrocedió. Cedió la pelota. Renunció a atacar con continuidad y transformó un partido que parecía controlado en uno abierto e incómodo. La prioridad pasó a ser defender la ventaja mínima y no ampliar la diferencia.

Suiza, que hasta ese momento ofrecía muy poco, empezó lentamente a crecer simplemente porque Argentina le entregó la iniciativa.

El empate de Dan Ndoye, a los 67 minutos, terminó siendo la consecuencia lógica de un desarrollo que venía inclinándose desde hacía bastante tiempo. Más que una reacción del conjunto europeo, fue el resultado de una Selección que eligió jugar demasiado cerca de su propio arco.

La expulsión de Embolo cambió el partido y Scaloni reaccionó

Cinco minutos después del empate llegó otro punto de quiebre. A los 72 minutos, Breel Embolo fue expulsado y dejó a Suiza con diez futbolistas. La lógica indicaba que Argentina recuperaría inmediatamente el control del partido. Pero tampoco ocurrió.

Fue Suiza la que pasó a hacer lo que antes había hecho la Selección: se refugió atrás, renunció a atacar, como si se limitara a esperar los penales. El equipo europeo perdió completamente el rumbo después de quedarse con un hombre menos.

Inédito, pero dio resultado. Scaloni se jugó por 5 jugadores ofensivos en el final del partido y logró quebrar a Suiza. (Foto: A24.com/Reuters)

Inédito, pero dio resultado. Scaloni se jugó por 5 jugadores ofensivos en el final del partido y logró quebrar a Suiza. (Foto: A24.com/Reuters)

Una lesión inesperada, la "llave" a la semifinal

La verdadera transformación llegó recién en el tiempo suplementario, cuando Leandro Paredes debió abandonar la cancha por una lesión. A los 105 minutos ingresó José López, una modificación que alteró por completo el funcionamiento del equipo. (Estaba previsto el ingreso de Exequiel Palacios).

Scaloni hizo entonces algo que casi nunca hace. Rompió definitivamente el esquema conservador y llenó el área rival. López pasó a jugar como referencia ofensiva junto a Lautaro Martínez, mientras Lionel Messi quedó con mayor libertad detrás de ellos y Julián Álvarez encontró mucho más espacio para atacar. También estaba Thiago Almada. Es decir, 5 jugadores ofensivos.

La Selección dejó de administrar el partido y empezó, por fin, a jugar para ganarlo. El resultado apareció de inmediato.

A los 112 minutos, Julián Álvarez convirtió un verdadero golazo para poner el 2-1 y romper definitivamente la resistencia suiza. Ya con el rival golpeado, Lautaro Martínez selló el 3-1 en el minuto 120+1 y transformó un sufrido encuentro en una victoria amplia que no refleja lo que ocurrió durante la mayor parte de la noche.

La paradoja es evidente, el camino está a la vista

Argentina ganó cuando abandonó el libreto que había elegido desde el comienzo. Cuando dejó de protegerse y decidió atacar. Cuando puso dos delanteros de área, algo que históricamente no forma parte de las preferencias de Scaloni. Cuando Messi encontró receptores por delante y Julián pudo explotar los espacios en lugar de pelear aislado entre los centrales.

El técnico merece un reconocimiento por haber corregido a tiempo. No se aferró a su idea habitual, que claramente no funcionaba, y terminó modificando el equipo para encontrar la clasificación.

Pero la pregunta inevitable aparece mirando hacia adelante. Ahora viene Inglaterra en semifinales, el miércoles 15 de julio a las 16 horas. Como contra Egipto, en apenas 11 minutos Argentina cambió la historia. Es por ahí.