Por qué la posible medida podría afectar a Alpine y a Colapinto
Alpine utilizará motores desarrollados por Mercedes, por lo que cualquier modificación en la forma de validación técnica podría impactar de manera directa en el rendimiento de su unidad de potencia. En un reglamento nuevo, donde las diferencias entre fabricantes pueden definir el orden de la parrilla, un cambio de este tipo podría alterar el equilibrio de fuerzas desde el arranque del campeonato.
Desde la FIA aseguran que el límite de compresión no se modificaría, pero sí el método de control, con el objetivo de eliminar lo que consideran una posible “zona gris” reglamentaria. Este tipo de ajustes no requiere unanimidad: basta con el aval del organismo, de la Fórmula 1 y de cuatro de los cinco fabricantes de motores, por lo que la postura de Red Bull Powertrains aparece como determinante.
Mercedes, por su parte, defiende la legalidad de su diseño. Sostiene que su unidad de potencia fue desarrollada dentro de los márgenes del reglamento vigente y que cambiar el método de medición a esta altura implicaría “modificar las reglas del juego”. En esa línea, el jefe del equipo, Toto Wolff, fue contundente: “El texto es claro y no admite interpretaciones alternativas”.
No es la primera vez que la Fórmula 1 enfrenta un conflicto técnico antes de una nueva era reglamentaria. Sin embargo, en este caso la disputa se produce antes de que los motores hayan debutado en pista, lo que deja en evidencia que la batalla política y técnica ya comenzó incluso antes del inicio de la temporada.