Según detalló The Wall Street Journal, el esquema inicial impulsado por el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, contemplaba dos componentes: un intercambio de divisas por USD 20.000 millones con el Tesoro de EE.UU. y una línea bancaria por una suma equivalente. El objetivo era fortalecer el programa del espacio libertario. Sin embargo, el escenario político cambió tras las elecciones legislativas de octubre, y esa estructura perdió dinamismo, según el medio norteamericano.
El artículo señaló además que “el préstamo del sector privado no llegó a concretarse, ya que los bancos esperaban orientación del Departamento del Tesoro sobre qué garantías y colaterales podían utilizar para protegerse de posibles pérdidas. Ahora, los banqueros afirman que ya no se está considerando seriamente, según personas familiarizadas con las conversaciones”, en referencia a esa propuesta original.
Según el mencionado medio estadounidense, por ese giro político, las entidades empezaron a explorar otra vía: un préstamo de unos USD 5.000 millones mediante un mecanismo de recompra, conocido como “repo”. Bajo ese formato, el país entregaría activos financieros como respaldo para obtener dólares frescos, con la vista puesta en cubrir el vencimiento de USD 4.200 millones previsto para enero.
Más allá del impacto de la nota periodística, esa alternativa ya había sido mencionada por Bessent a mediados de octubre, como parte de un paquete financiero independiente del swap por USD 20.000 millones acordado en tiempos de la administración Trump.
“Estamos trabajando en un fondo de 20.000 millones de dólares que estaría junto a nuestra línea de swap, conformado por bancos privados y fondos soberanos, que creo estaría más dirigido al mercado de deuda”, había expresado el funcionario en la previa de las elecciones legislativas.
En el mismo sentido, Bessent sostuvo entonces ante periodistas en el Tesoro: “En realidad venimos trabajando en esto desde hace semanas. Se trata de una solución del sector privado para los próximos pagos de deuda de Argentina”. Y agregó: “Muchos bancos están interesados y también varios fondos soberanos manifestaron interés”.