En su operatoria diaria, el Central establece un tope para que las compras no superen el 5% del volumen negociado, con el objetivo de evitar distorsiones. Sin embargo, en algunas jornadas ese límite fue superado, lo que evidencia la realización de operaciones fuera del mercado formal. En esos casos, la entidad aclaró que puede concretar adquisiciones en bloque, acordando montos y tipo de cambio con empresas u organismos, para preservar la estabilidad cambiaria.
La estabilización del dólar
En paralelo, el dólar mayorista cerró este martes sin variaciones en $1.434,50, con un volumen operado de USD 278,6 millones en el segmento contado. En lo que va de enero, el tipo de cambio comercial acumula una baja de $20,50, equivalente al 1,4%, mientras que el techo del régimen de bandas avanzará 2,47% en el mes, de acuerdo con el IPC de noviembre informado por el Indec.
Con el límite superior ubicado en $1.551,11, el tipo de cambio oficial se mantiene a $116,61 de ese valor, una brecha del 8,1%, la más amplia desde mediados de noviembre.
El compromiso con el FMI
Según el análisis, parte del fuerte ritmo comprador de las primeras semanas del año apunta a reforzar la señal de compromiso con la acumulación de reservas, una de las principales demandas del mercado y del Fondo Monetario Internacional, de cara a la segunda revisión del programa.
En ese sentido, la portavoz del FMI, Julie Kozack, destacó que Argentina inició el año “sobre bases sólidas” y valoró los avances en el proceso de estabilización. “Observamos progresos continuos y esfuerzos de estabilización, lo que contribuye a mejorar el sentimiento del mercado en Argentina”, sostuvo, y subrayó como alentadoras las acciones del Banco Central para recomponer reservas.
“El proceso de acumulación de reservas comenzó a un ritmo acelerado, lo cual es muy positivo. Se espera que estos esfuerzos contribuyan a mejorar las perspectivas para un acceso pleno y duradero a los mercados internacionales de capital y a que Argentina gestione mejor los shocks”, cerró la funcionaria.