Y explicó que el rubro de la carne es un mercado atomizado, en donde "nadie maneja lo que suben los precios". Por ello, es que desde noviembre no había aumentos, y de repente "pasa como ahora que hay una suba abrupta que hace ruido en la gente".
¿Por qué sube el precio de la carne?
Para entender la escalada en el precio de la carne vacuna hay que comprender el funcionamiento de este mercado en particular. En primer lugar, se le llama animal flaco a las vacas que están en el campo alimentándose y creciendo. Cuando llegan a un peso aproximado de 200 kilos son vendidas para encerrarlas en los corrales de terminación, donde se engordan con alimento especial por 4 meses. Una vez listas, son vendidas para la faena. Es entonces cuando pasan a la categoría de "animal gordo".
"Más del 60% proviene de engordes de corral y bajó el nivel de encierre previo. De octubre en adelante se vendieron menos animales flacos porque su precio subió un 40% por encima del animal gordo. Entonces, el costo de reposición no cerraba", contó Víctor Tonelli, consultor ganadero y especialista en el negocio cárnico, a A24.com.
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Hubo menos vacas para el engorde en corral y la oferta bajó.
"Se dio un alargamiento del periodo de los animales en el campo pero no engordando en el corral. Los productores retuvieron los animales ante la incertidumbre de lo que pasaría tras las restricciones del Gobierno a finales de mayo para el sector. Rompieron los equilibrios naturales del mercado y va a llevar tiempo para que se reponga esto", amplió.
A este panorama se sumó la inflación en los costos, que derivaban en el precio del producto final que llega al mostrador.
¿Qué pasará con el precio de la carne?
Las estimaciones para los próximos meses no son alentadoras. Tonelli proyectó que hasta mayo continuará la tensión en los precios, ya que la oferta será escasa.
"La suba del gordo y la sequía achico la brecha. Entonces, el costo de reposición es menor y se hizo mas viable el negocio del engorde y corral. Lo que se engorde ahora va surtir efecto a mediados de mayo, principios de junio", detalló a este medio. Y manifestó que el precio final de la carne se terminará de definir en base a la respuesta de los consumidores, y si baja o no la demanda.
En este sentido, Suelves advirtió sobre el problema que atraviesa el sector producto de la alta inflación: "Lamentablemente, lo que hace esta suba es que se consuma cada vez menos la carne. Es algo que se viene registrando desde el 2008. Antes se consumían 76 kilos por persona y ahora 46".
Ante la caída en el consumo de la carne, tomaron fuerza otras alternativas como el pollo y el cerdo, que desde hace 10 años aumentaron su demanda.
"Los matarifes y carniceros esperamos porque a veces suele retroceder hasta encontrar el valor de equilibrio. Nadie quiere espantar a las ventas. Antes de trasladar el incremento, se resigna rentabilidad y se espera a ver qué pasa. Es un mercado muy atomizado y la competencia es fuerte", concluyó el secretario de CAMYA.