1. Tasa de interés alta y apreciación del tipo de cambio:
En general, cuando un país aumenta su tasa de interés, atrae más inversiones extranjeras, ya que los inversionistas buscan rendimientos más altos. Esta demanda de activos en el país con la tasa de
En cambio, con lo que intenta ahora el BCRA se busca un efecto contrario.
2. Tasa de interés baja y depreciación del tipo de cambio:
Si un país reduce su tasa de interés, los rendimientos de las inversiones en ese país se vuelven menos atractivos para los inversionistas internacionales. Esto puede llevar a una salida de capitales, reduciendo la demanda de su moneda y causando una depreciación de la misma.
Por lo tanto:
- Una baja en la tasa de interés puede debilitar la moneda, lo cual puede ser beneficioso para las exportaciones, y favorecer que se produzcan inversiones ya que los pesos no rinden lo esperado a plazo fijo.
Como todo es una cuestión de compensaciones y balance, se puede dar un doble escenario al mismo tiempo: si el país decide mantener las tasas de interés bajas, la moneda puede seguir depreciándose. Eso afecta al poder adquisitivo del salario, pero ayudaría a que las exportaciones sean más competitivas. Aunque podría generar preocupaciones sobre la inflación, que ya el último mes trepó al 2,3%.
Las decisiones de los inversores sobre dónde colocar su dinero pueden estar motivadas por haber mayor demanda de pesos y la posibilidad de trabajar sobre la liquidez del sistema.
La inflación y el valor del dólar
Desde principio de año, el dólar (si se toma el ofical/BNA o el "blue") ha tenido un ritmo mucho más lento que la inflación, que descendió notablemente en 2025. De enero a octubre, el dólar oficial subió un 18,2% y el "blue" a 18%. En cambio, el IPC, índice de Precios al Consumidor, de octubre a enero subió al 24,8%. Es decir, casi 6,5 puntos más que el dólar.
Pero hay algo que da tranquilidad al Gobierno para estas medidas. El resultado electoral de octubre. La victoria calmó a los mercados. Bajó el riesgo país a niveles previos como para retornar al crédito internacional. Y pese a la banda cambiaria y al apoyo de los EE.UU. el dólar volvió a subir en los días previos a las elecciones. Desde entonces, se mantiene en un nivel estable, prácticamente. Por lo tanto, la baja de tasas puede no llevar los pesos sobrantes al dólar sino a la inversión. Algo que el Gobierno quiere para su segunda etapa en el poder.