El objetivo oficial es claro: crear una “generación libre de humo” y reducir drásticamente el impacto del tabaquismo en el sistema de salud.
prohibido fumar nacidos en 2009
El reino busca generaciones "libres de enfermedades del tabaco" con una polémica ley. (Foto: A24.com)
La ley "anti tabaco y vapeo"
El Parlamento del Reino Unido dio luz verde a una de las leyes antitabaco más ambiciosas del mundo: un proyecto que prohibirá de por vida la compra de tabaco a todas las personas nacidas a partir de 2009. La iniciativa, conocida como “Tobacco and Vapes Bill”, completó su recorrido legislativo y solo resta la aprobación formal para convertirse en ley.
La medida establece que cualquier persona nacida desde el 1 de enero de 2009 nunca podrá adquirir cigarrillos de manera legal en el país. El objetivo es crear una “generación libre de humo” y reducir el impacto sanitario del tabaquismo, una de las principales causas evitables de muerte.
El proyecto comenzó su trámite en noviembre de 2024 y finalmente fue aprobado tras el visto bueno de ambas cámaras del Parlamento. Según el gobierno, la norma busca no solo disminuir el consumo, sino también romper el ciclo de adicción que afecta especialmente a los jóvenes.
Las cifras explican la urgencia de la iniciativa: en Inglaterra, fumar provoca alrededor de 64.000 muertes al año y genera cientos de miles de hospitalizaciones, además de un fuerte costo económico para el sistema de salud público.
La ley también otorga nuevas facultades al gobierno para regular los cigarrillos electrónicos y otros productos con nicotina, incluyendo restricciones en su promoción y en su uso en determinados espacios públicos, como áreas cercanas a escuelas y hospitales. El "vapeo" es una actividad creciente de manera muy marcada en toda Europa. A pesar de las alertas sobre posibles enfermedades tan graves como por fumar, cada vez más son los jóvenes lo que se acercan al vapeo. Además, al contrario de lo que sucede con el cigarrillo o el tabaco, su publicidad no está prohibida.
Aunque fue celebrada por organizaciones sanitarias, la iniciativa no está exenta de críticas. Algunos sectores advierten que podría fomentar mercados ilegales o generar efectos no deseados, como el regreso al tabaco entre quienes usan vapeadores para dejar de fumar.
Aun así, el Reino Unido se posiciona a la vanguardia de las políticas de salud pública, con una estrategia que apunta no solo a regular el consumo, sino a eliminarlo progresivamente en las futuras generaciones.
ni vapeo ni cigarrillo
La ley prohíbe a los nacidos de 2009 en adelante poder fumar o utulizar vapeadores. (foto: A24.com)
La ley no exenta de polémica y reclamos
El carácter progresivo es acaso el tema más polémico. Como pone una fecha de corte - nacidos en 2009 - de ahí en adelante, nadie más podrá fumar. En toda su vida o lo que le reste por delante. Ni siquiera tendrá el derecho de elegir fumar, aún cuando sea un riesgo para su salud.
La objeción es doble. Primero una ingerencia excesiva en la libertad que debe tener una persona sobre su cuerpo. Segundo, si en parte es para disminuir los gastos en salud que se producen por tratar a enfermos por fumar, se podría buscar otro mecanismo y no ese corte en el año 2009 de manera inexorable.
La nueva ley antitabaco progresiva en Reino Unido marca un giro drástico en la regulación del consumo, pero también abre un debate incómodo sobre los límites del Estado. La norma no solo restringe el acceso al tabaco: directamente elimina la posibilidad de elegir para una generación completa. Quienes nacieron a partir de 2009 nunca podrán comprar cigarrillos de forma legal, aun cuando sean adultos.
El principal cuestionamiento apunta a la libertad individual. A diferencia de otras políticas sanitarias, que informan o desincentivan, esta ley impone una prohibición permanente basada únicamente en la fecha de nacimiento. Esto crea una desigualdad legal difícil de justificar.
También hay dudas sobre su efectividad real. La historia de las prohibiciones muestra que, cuando la demanda persiste, suelen crecer los mercados ilegales. El riesgo es que el consumo no desaparezca, sino que se desplace a circuitos informales sin control sanitario. Por ejemplo, que se multiplique en los hogares, porque ya no podrán hacerlos al aire libre. Cómo controlar en los hogares es imposible sin pensar en el "gran hermano" de George Orwell en su novela futurista y apocalíptica "1984".
Por último, algunos críticos advierten sobre el precedente: si el Estado puede vetar de por vida un producto legal, ¿qué impide extender esa lógica a otros hábitos? La intención sanitaria es clara, pero el costo en términos de libertades y coherencia normativa todavía está en discusión.