En su testimonio, Patricia calificó la situación como “dramática” y se refirió a las primeras versiones que circulan sobre el origen del fuego. “Lo que ocurrió es raro. Una fatalidad”, afirmó. Y agregó: “Lo poco que se sabe que no es oficial es que una bengala que se puso en una de las botellas fue la causante de que el techo se prendiera fuego”.
Si bien el episodio remitió inevitablemente a la tragedia de Cromañón ocurrida en Buenos Aires en 2004, Patricia aclaró que el tipo de bengala utilizado en Suiza es diferente. “Las bengalas acá las utilizamos para todo tipo de celebración. Y no son como las que conocemos en Argentina. Son como una especie de vela y cumplen ese fin”, explicó. Según indicó, suelen colocarse en tortas o botellas para cumpleaños o aniversarios
El bar, señaló, es un punto de encuentro habitual para jóvenes. “Es el primer lugar donde los jóvenes pueden ir. Tienen entre 16 o 17 años y son los que no pueden entrar a una disco”, afirmó. En ese sentido, describió la distribución del local: una parte delantera actualmente cerrada, un piso superior pequeño con pocas mesas y un subsuelo amplio, donde se concentran el bar, mesas de billar y juegos.
“Yo me enteré de la tragedia alrededor de la 1.30 de la madrugada, cuando volví del trabajo. Pero nunca imaginé que había sido de semejante magnitud y gravedad”, relató. Durante la noche, agregó, la actividad de los equipos de emergencia fue constante. “Durante toda la noche sólo se escucharon sirenas de ambulancias y helicópteros”.
Por último, Patricia sostuvo que el incendio se inició en el subsuelo, el sector más concurrido del local. “El incendio comenzó en el subsuelo y sabemos que estaba lleno. El local tiene capacidad para unas 250 personas y se está hablando de más de 100 personas que están gravemente heridas. Acá oficialmente se habla de decenas de muertos, pero no dieron una cifra exacta”, concluyó.