gideon sa'ar mensaje
El canciller israelí y su enérgico rechazo al video realizado por su par de Seguridad Nacional. (Foto: Cuenta de "X" de Sa'ar)
La segunda medida también fue contundente. Gvir dijo que se los procesaría como espías. En cambio, Netanyahu dispuso de que manera urgente se los deporte a sus países de origen como ya sucedió en otros casos que tuvieron como protagonista, por ejemplo, a la joven sueca Greta Thunberg.
bibi y Gvir
Salvavidas de plomo. Benjamín Netanyahu con el ultraconservador Ben-Gvir. Hizo un video escandaloso, pero Bibi necesita sus votos en la coalición de gobierno. (Foto: Gentileza The Times of israel )
Cuando el fanatismo entorpece cualquier avance para la paz
Israel deportó este jueves a unos 430 activistas extranjeros que integraban la llamada Flotilla Global Sumud, una caravana marítima que intentaba romper el bloqueo naval sobre Gaza y entregar ayuda humanitaria. Sin embargo, una participante israelí permanecía detenida mientras crecía la presión internacional por el trato dado a los militantes pro palestinos arrestados durante la operación.
Según informó el Ministerio de Relaciones Exteriores israelí, todos los activistas extranjeros ya fueron expulsados del país luego de haber sido interceptados en el mar por fuerzas israelíes. Las autoridades defendieron la decisión al asegurar que Israel “no permitirá ninguna violación del bloqueo naval” impuesto sobre la Franja de Gaza. Pero la decisión se tomó por el escándalo mundial que causoó el video del ministro de seguridad iseaelí, maltratando, ridiculizando y burlándose de los detenidos.
El episodio provocó un fuerte escándalo diplomático luego de que el ministro de Seguridad Nacional israelí, Itamar Ben-Gvir, difundiera un video en el que aparecía burlándose de los activistas detenidos. En las imágenes se veía a varios arrestados arrodillados, con las manos atadas y la cabeza inclinada en el puerto de Ashdod.
Gobiernos europeos y organismos internacionales condenaron el trato dado a los activistas. La Comisión Europea calificó las escenas como “completamente inaceptables”, mientras Italia pidió sanciones contra Ben Gvir y España denunció humillaciones hacia sus ciudadanos.
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La flotilla de "global sumud". Cuando uno de sus barcos llega a Israel, con ayuda para los palestinos, los navegantes son detenidos de inemdiato y luego, deportados. (Foto: Gentileza El Universal)
Además, algunos de los liberados denunciaron haber sufrido golpizas, humillaciones y abusos durante su detención. Israel rechazó las acusaciones, aunque el incidente volvió a poner bajo escrutinio internacional el bloqueo sobre Gaza y la respuesta israelí a las flotillas humanitarias.
El video llegó en el peor momento. Tanto Israel como Estados Unidos están empantanados en su conflicto con Irán. Además, Estados Unidos - primer aliado de Israel - le reclama a Netanyahu que desista de los ataques que mantiene sobre Hezbollah en El Líbano cuando hay una tregua entre Tel Aviv y Damasco. Además, Irán siempre pone en los papeles para supuestos cesde definitivos del combate, que Israel deje de atacar a las posiciones de Hezbollah en suelo libanés.
Itamar Ben-Gvir es uno de los dirigentes más polémicos y radicales de la política israelí actual. Lidera el partido ultraderechista Otzma Yehudit (“Poder Judío”), integrante de la coalición de gobierno encabezada por Benjamin Netanyahu.
Ben Gvir se hizo conocido durante años como abogado y activista de la derecha nacionalista religiosa. Sus ideas políticas son consideradas ultranacionalistas: defiende la expansión de los asentamientos israelíes en Cisjordania, propone políticas extremadamente duras contra los palestinos y suele utilizar una retórica muy agresiva sobre seguridad y soberanía israelí. También ha sido admirador del rabino extremista Meir Kahane, fundador del movimiento Kach, prohibido en Israel y catalogado como organización terrorista en varios países.
El escándalo reciente comenzó cuando Israel interceptó en el Mediterráneo a la llamada “Flotilla Global Sumud”, integrada por cientos de activistas internacionales que intentaban llegar a Gaza para desafiar el bloqueo naval israelí. Tras las detenciones, Ben Gvir publicó videos en sus redes sociales mostrando a los activistas arrodillados, con las manos atadas y custodiados por fuerzas de seguridad israelíes. En las imágenes se lo veía a Gvir caminando entre ellos, burlándose y agitando una bandera israelí mientras decía frases como esta: “Bienvenidos a Israel, nosotros somos los dueños”.
Las imágenes generaron una ola de indignación internacional porque muchos gobiernos y organismos consideraron que humillaban públicamente a los detenidos y violaban estándares básicos de trato humanitario.
Incluso dentro del propio gobierno israelí hubo rechazo. Netanyahu criticó públicamente a Ben Gvir y afirmó que “la manera en que trató a los activistas no está alineada con los valores y normas de Israel”.
El canciller israelí Gideon Sa'ar fue todavía más duro. Lo acusó de haber dañado deliberadamente la imagen internacional del país y escribió: “Usted no es la cara de Israel”.
Después del escándalo, el gobierno israelí aceleró la deportación de la mayoría de los activistas extranjeros para intentar contener la crisis diplomática. Pero Netanyahu tiene un grave problema interno: necesita los votos (6) del partido de Gvir en el parlamento para sostener su coalición de gobierno.