Durante la entrevista, Watts detalló a los investigadores cómo estranguló a su esposa Shanann en su cama, subió cuerpo en el asiento trasero de su camioneta junto con sus dos hijas, que todavía estaban vivas, para luego conducir hasta un campo de petróleo donde también asesinó a las pequeñas.
Watts dijo que despertó a Shanann la mañana del 13 de agosto, mientras se preparaba para irse a trabajar porque quería hablar con ella.
En ese momento, Shanann lo confrontó por sus sospechas de que estaba teniendo una aventura amorosa, la cual él negó. Chris Watts le dijo que su matrimonio no iba a durar y que él ya no la amaba.
En algún momento de la discusión, Shanann le dijo que “nunca volvería a ver a los niños”, algo que lo enfureció y provocó que la estrangulara hasta morir.
Fue entonces que Bella, su hija de 4 años, entró a la habitación sosteniendo una cobija, y le preguntó que estaba pasando con su mamá.
Luego enredó con una sábana el cuerpo de Shanann y lo subió a su camioneta. Bella comenzó a llorar, por lo que su hermanita menor, Celeste, también se despertó.
Watts subió a las dos niñas a su camioneta y condujo hasta el sitio de petróleo donde trabajaba.
Watts confesó a los investigadores que mientras conducía, pensó en matarlas a ellas y luego suicidarse.
Cuando llegaron al lugar, bajó el cuerpo de Shanann de la camioneta y luego asfixió a Celeste de 3 años en el asiento trasero del vehículo. Tiró su cuerpo en un tanque de petróleo curdo mientras que Bella veía todo el episodio. Luego de ver lo que le sucedió a su hermanita, Bella le preguntó a su papá: “¿Me va pasara lo mismo que a CeCe?” Luego Watts usó una cobija para también asfixiara Bella, quien puso resistencia y colocó su cuerpo en otro tanque de petróleo, y enterró a Shanann.
Watts le dijo a los investigadores que no sabe lo que estaba pensando, que estaba lleno de furia y se volvió loco.
También les dijo a los investigadores que temió por su vida durante su estadía en la cárcel del condado Weld y en otros centros penitenciarios de Colorado. Dijo que otros reos de la cárcel del condado Weld le gritaban desde su celdas diciéndole que se suicidara y lo amenazaban. Después de su sentencia, Watts fue trasladado a una prisión de Wisconsin.
Watts agregó que se arrepiente de lo que hizo. Mantiene fotografías de Shanann, Bella y Celeste en su celular y “les habla todas las mañanas y todas las noches”, también mantiene un libro de Celeste en su celda.
El crimen que cometió Christopher en agosto del año pasado conmocionó a Colorado y fue muy seguido por los medios de comunicación de Estados Unidos.
A pedido de sus suegros, Christopher Watts logró salvarse de la pena de muerte, pero no de la prisión para el resto de su vida: fue condenado por la Justicia de Estados Unidos a triple prisión perpetua.
Además de las tres cadenas perpetuas por tres asesinatos en primer grado, el Tribunal en la capital del estado de Colorado lo condenó a 48 años por la interrupción de un embarazo y a 36 años por la manipulación de los tres cadáveres.