Trump también advirtió que no aceptaría que el nuevo líder iraní continúe con la misma línea política que su antecesor. Según dijo, una continuidad de ese rumbo podría derivar en nuevos conflictos en el futuro. “El hijo de Jamenei me resulta inaceptable. Queremos a alguien que traiga armonía y paz a Irán”, afirmó.
Las declaraciones del presidente estadounidense se conocieron poco después de que el secretario de Guerra de su administración, Pete Hegseth, insistiera en que el objetivo central de la operación militar no era promover un cambio de régimen en Irán.
Esa misma postura fue repetida por otros funcionarios de Washington desde que Estados Unidos e Israel iniciaron los ataques el sábado pasado. En esas acciones murió el líder supremo iraní, un hecho que abrió una fuerte disputa interna sobre quién ocupará el máximo cargo político y religioso del país.
En los últimos días, la Casa Blanca enfocó su discurso en la destrucción de las capacidades nucleares y militares iraníes. Sin embargo, Trump dejó entrever en varias oportunidades que su gobierno evaluaba posibles figuras para suceder a Jamenei.
El martes, durante una conferencia de prensa en la Casa Blanca, el mandatario deslizó que varias de las alternativas consideradas ya no están disponibles. “La mayoría de las personas que teníamos en mente están muertas”, afirmó ante los periodistas, en alusión a potenciales candidatos dentro del liderazgo iraní.