Un control policial de rutina en pleno centro de San Miguel de Tucumán terminó con una escena inesperada. Un joven de 27 años fue interceptado por efectivos y, en medio del procedimiento, prendió fuego su propia motocicleta en plena calle.
El caso fue encuadrado inicialmente bajo el artículo 186, inciso 3°, del Código Penal, relacionado con delitos contra la seguridad pública.
Un control policial de rutina en pleno centro de San Miguel de Tucumán terminó con una escena inesperada. Un joven de 27 años fue interceptado por efectivos y, en medio del procedimiento, prendió fuego su propia motocicleta en plena calle.
El episodio ocurrió alrededor de las 19 del martes sobre calle 9 de Julio al 600, donde personal del I° Distrito Urbano de la Policía de Tucumán realizaba un operativo preventivo y de seguridad. Según la información policial, cuando los agentes interceptaron al motociclista, el joven reaccionó de manera agresiva.
Sin embargo, segundos después protagonizó una situación todavía más grave. En medio del procedimiento y ante la presencia de los efectivos, el conductor incendió su propia motocicleta en la vía pública.
Las llamas generaron una situación de riesgo para las personas que circulaban o se encontraban en las inmediaciones, por lo que los agentes debieron intervenir para controlar el episodio.
Una vez contenida la situación, el joven fue aprehendido y trasladado a una dependencia policial. La motocicleta permaneció en el lugar para que personal de Criminalística realizara las pericias correspondientes.
La investigación quedó a disposición de la Unidad Fiscal de Delitos Complejos, a cargo del fiscal Rivadeneira, que ordenó las medidas correspondientes para determinar las circunstancias del episodio.
El caso fue encuadrado inicialmente bajo el artículo 186, inciso 3°, del Código Penal, relacionado con delitos contra la seguridad pública. Las actuaciones continuaban mientras los investigadores intentaban establecer qué desencadenó la reacción del motociclista durante el control y las circunstancias en las que inició el incendio.
Tras chocar contra otro vehículo en el cruce de la Ruta 40 y Necochea, en Junín de los Andes, un conductor escapó del lugar. Efectivos policiales lo encontraron poco después y el control de alcoholemia registró 2,37 gramos.
El siniestro se produjo el viernes ocurrió cerca de las 23:00 en la intersección de la ruta y la calle Necochea. Un hombre oriundo de la ciudad de Neuquén permaneció en el lugar junto a su Peugeot 2008 blanco y relató a la Policía que otro vehículo lo había impactado antes de continuar su marcha hacia el sur, sin intercambiar datos.
La denuncia activó un operativo de búsqueda coordinado por la Comisaría 25 de Junín de los Andes. A partir de las características aportadas por el conductor afectado, los efectivos localizaron poco después un Volkswagen Gol blanco. Su conductor, oriundo de Zapala, fue identificado y presentó la documentación requerida para circular.
Aunque los papeles correspondientes al automóvil se encontraban en regla, los resultados que arrojó el examen de alcoholemia fueron altos. El registro de 2,37 gramos por litro equivale a una concentración de alcohol en sangre de 0,237 %, un nivel que puede asociarse con confusión, somnolencia, pérdida de coordinación y una marcada disminución de la capacidad de reacción.
Frente a esa situación, los agentes labraron el acta por la infracción y, como medida preventiva, retuvieron la Licencia Nacional de Conducir que pertenecía al hombre.