En esas reuniones se terminó de definir la expulsión de la diputada Lourdes Arrieta, por el escándalo por la visita a exrepresores en Ezeiza, y ordenar el bloque en el Senado, donde resonaban críticas públicas de la vicepresidenta Victoria Villarruel y del senador alineado a la vice, Francisco Paoltroni, expulsado finalmente el jueves. Fue producto de la visita a Casa Rosada del jefe del bloque, Ezequiel Atauche, para participar de esa reunión con la mesa chica de Milei.
Además, Milei llamó a Macri, para evitar perder a los últimos aliados que le quedaban: el PRO. Parte del acuerdo de ese encuentro el martes a la noche, lo terminaba de cumplir Milei el viernes con a primera cumbre en Casa Rosada para consensuar una agenda parlamentaria con los bloques de diputados y senadores de LLA y el PRO.
En esa reunión se tomaron importantes decisiones: el Gobierno irá paulatinamente cambiando la relación con el Congreso, le prestará más atención al Poder Legislativo, hará más seguimiento sobre los legisladores propios y aliados... incluso se pensó en un intercambio de nombres. Pero falta mucho todavía.
Villarruel volvió a marcar agenda propia y Milei le mandó a Lilia Lemoine: "¿Por qué la Vicepresidenta tiene que perseguir a ciudadanos en democracia?"
milei-villarruel.malvinas.webp
La relación política entre el Senado y la Casa Rosada está virtualmente quebrada desde hace semanas, reconocen en ambos entornos. Ambos aclaran que no está en su ánimo romper y reducen la relación a la cuestión meramente institucional.
El gobierno salió a despotricar contra Villarruel por no haber hecho suficientes esfuerzos para frenar las embestidas opositoras en el Senado. Y ahora Milei tiene que pagar el costo político de vetar un aumento a los jubilados.
La pelea con Villarruel también estuvo detrás del escándalo por ver quién promovió la visita de diputados libertarios a exrepresores en la cárcel de Ezeiza, con el objetivo de liberar, entre otros genocidas, a Alfredo Astiz.
El mismo fatídico martes, la vicepresidenta sumó un nuevo capítulo a la crisis con Milei, cuando encabezó un "homenaje a víctimas del terrorismo" en el Senado y anunció que va a impulsar "la reapertura de causas judiciales para que todos los Montoneros vayan presos por ensangrentar nuestra Nación”.
Milei salió a responderle: “Esa no es mi agenda, habrá que ver como fue ideado eso”, y por si quedaban dudas sobre el malestar con Villarruel, la mandó a la diputada amiga, Lilia Lemoine.
lilia-lemoine-diputadosjpeg.webp
"Si la Vicepresidente no está cumpliendo los roles como corresponde o está haciendo cosas que demuestra que está con la maldición de la vice, hay que decirlo, porque está haciendo campaña proselitista y diciendo barbaridades", dijo la diputada de LLA el viernes.
Lemoine volvió a acusar a Villarruel de ser desleal con Milei : "para taparlo, mete un acto y dice, vamos a meter a todos los montoneros presos. ¿Por qué la Vicepresidente tiene que perseguir ciudadanos en democracia?", arremetió Lemoine.
Y agregó: "también nos va a meter presa a la ministra de seguridad? ", dijo al referirse a la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, quien justamente reconoció haber sido militante de la agrupación Montoneros en los '70 y por desconfianza con la Vice, Milei le dio uno de los ministerios que le había prometido a Villarruel en la campaña.
¿Con el desembarco de Milei en la conducción y la rosca política, seguirá el "todos contra todos"?