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Silencios, tensiones y desplantes: 6 fotos del año del peronismo en su vuelta al poder

por Nicolás Poggi | 01 de ene de 2021 - 06:47
Silencios, tensiones y desplantes: 6 fotos del año del peronismo en su vuelta al poder

En su regreso al poder, el peronismo empezó el año prometiendo unidad y lo termina teniendo que presentar pruebas de que se mantienen juntos. Fue el año de la pandemia, pero también el año en que la alianza del Frente de Todos, en el ejercicio de la gestión, empezó a resquebrajarse prematuramente: hoy parece un gobierno que lleva más tiempo del que realmente tiene al mando del país. Intereses contrapuestos, pujas silenciosas y reproches cruzados; y en los vértices, Alberto Fernández y Cristina Kirchner como las cabezas de un dragón siempre a punto de fagocitarse.

Estas son las 5 fotos del año del peronismo en su vuelta al poder:

Marzo: el anuncio de la cuarentena

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Alberto, reunido con la oposición por el ASPO.
Alberto, reunido con la oposición por el ASPO.

El Gobierno tenía que anunciar el aislamiento social y parecía darse un fenómeno inesperado: oficialismo y oposición se unían ante lo desconocido. Alberto hacía los anuncios escoltado por los jefes parlamentarios de Juntos por el Cambio. "El Presidente es el comandante en jefe", decía el radical Mario Negri. Horacio Rodríguez Larreta y Gerardo Morales acompañaban en el estrado. Se conformó la mesa tripartita del AMBA y Alberto llamaba “amigo” al jefe de Gobierno porteño. La propia oposición le pedía al Presidente que gobernara por DNU durante los primeros meses. Al poco tiempo no quedaría nada de eso: los canales de comunicación entre oficialismo y oposición se cortaron, y la Nación y la Ciudad terminaron disputando en la Corte Suprema la coparticipación porteña.

Octubre: el peronismo unido en la CGT

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Sergio Massa con Alberto Fernández, Malena Galmarini y Fabiola Yañez en el acto del 17 de octubre.
Sergio Massa con Alberto Fernández, Malena Galmarini y Fabiola Yañez en el acto del 17 de octubre.

Después de meses de encierro -y de sufrir numerosas protestas opositoras-, el peronismo se propuso volver a la calle y lo hizo a través de una fecha honrosa del calendario: el 17 de Octubre, Día de la lealtad Peronista. La CGT cedería el escenario para hacer el primer acto partidario presencial desde la vigencia de la cuarentena. Aunque las butacas serían limitadas, los invitados fueron elegidos estratégicamente para representar la diversidad del Frente de Todos: gobernadores, sindicalistas, el massismo, mujeres en representación del colectivo, La Cámpora y los movimientos sociales.

Pero los chispazos no tardaron en aparecer. Cristina, siempre refractaria al pejotismo, no fue. Máximo Kirchner hizo una visita fugaz y los sindicalistas terminaron quejándose de que La Cámpora les "copó" el acto con sus locutores y su organización. Cobró relevancia, para la CGT, la advertencia que el jefe de la UOCRA, Gerardo Martínez, había hecho a sus pares en 2019, antes de la asunción de Alberto: "Vamos a apoyar a este gobierno, pero el problema es la señora".

Noviembre: Alberto con los intendentes del Conurbano

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Alberto Fernández, con intendentes del Conurbano en Avellaneda.
Alberto Fernández, con intendentes del Conurbano en Avellaneda.

Cuando la distancia con Cristina se hizo evidente (la expresidenta ya había avisado que había "funcionarios que no funcionan"), el Presidente buscó el manual de gobierno de Néstor Kirchner y apeló a un método de éxito asegurado: recostarse en los intendentes peronistas del Conurbano (muchos de ellos, incluso, habían estado enfrentados a Cristina en las elecciones legislativas de 2017).

Empezaron a ser comunes entonces las fotos multitudinarias con ellos en distintos puntos de la Provincia. Como todo cuerpo de poder, los jefes territoriales tenían una serie de demandas, y la posibilidad de modificar la ley para volver a reelegirse en sus municipios estaba al tope de esa lista. ¿Qué hace todo aquel que busca acompañamiento? Promesas. Y Alberto les dio el aval para buscar un artilugio legal que tumbe la ley provincial de 2016 que fija una sola reelección para todos los cargos electivos. Fue durante un asado en Avellaneda, el distrito que comanda un cristinista que luego sería ungido como ministro de Hábitat: Jorge Ferraresi.

¿En qué quedó esa avanzada? Por ahora, en nada concreto. Aunque, según pudo saber A24.com, los intendentes buscarán una reinterpretación de la ley para que se los habilite a presentarse por un período más.

Diciembre: el reencuentro de Alberto y Cristina

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Alberto y Cristina en la celebración del Día Internacional de los Derechos Humanos.
Alberto y Cristina en la celebración del Día Internacional de los Derechos Humanos.

Inesperadamente, y en medio del distanciamiento, Alberto y Cristina se mostraron juntos en la ESMA en un acto conmemorativo por el Día Internacional de los Derechos Humanos. Era el peor momento de la relación, y tal vez por eso el Gobierno consideró que debía salir a despejar dudas. Pero, quizás como en un reflejo del acto de octubre en la CGT, nada salió como estaba planeado, y la gestualidad de Cristina lo hizo evidente: frialdad con Alberto, sonrisas con el resto de los presentes. Todavía quedaba, igualmente, una cita pública más entre ambos.

Diciembre: cierre del año en La Plata

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Alberto Fernández con Cristina Kirchner (Foto: Presidencia)
Alberto Fernández con Cristina Kirchner (Foto: Presidencia)

Situación: cierre de año: Lugar: La Plata. Motivo: dar un espaldarazo al gobernador Axel Kicillof. Necesidad: presentar una nueva prueba de unidad antes de que los argentinos se desconectaran por las Fiestas.

En un lugar emblemático para el peronismo bonaerense como el Estadio Único -elegido en 2011 por Daniel Scioli, el intendente Pablo Bruera y la propia Cristina para relanzar sus campañas a la reelección-, el Frente de Todos ubicó en el escenario al Presidente, la vice y el gobernador, además de Sergio Massa y Máximo Kirchner, las cabezas de la alianza. Será la foto de “familia” que quede del 2020, aunque el tono de los discursos difiera de esas intenciones. "Sirvió para disipar dudas”, se sinceró Alberto.

Es que el kirchnerismo, como socio de la alianza, no se permitió bajar el tono. Al pedido de Cristina en ese acto para que los ministros que tengan miedo “busquen otro laburo” se sumó, después, la advertencia de Máximo para que el Frente de Todos “no se burocratice”. “Nos eligieron por la militancia, profesionales de la política sobran”, advirtió el jefe camporista.

Y, por si fuera poco, la ex embajadora en Venezuela Alicia Castro acusó al vocero presidencial, Juan Pablo Biondi, de no “aplaudir” a la vicepresidenta en La Plata. Se levantaron las compuertas de un discurso opositor dentro del propio frente de gobierno. Como para tener las Fiestas en paz.

Bonus track: la llegada de Máximo al PJ Bonaerense

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La foto del acuerdo de Máximo Kirchner y los intendentes. (Foto: Frente de Todos)
La foto del acuerdo de Máximo Kirchner y los intendentes. (Foto: Frente de Todos)

Cuando parecía que la vida interna del peronismo ya no podía entregar más nada, Máximo y su aparato político develaron las intenciones del jefe camporista de desembarcar como presidente del PJ Bonaerense, una estructura manejada históricamente por los intendentes. El plan va de la mano con la intención de los peronistas de encumbrar a Alberto como cabeza del PJ nacional, de modo tal que el hijo de la ex presidenta haga lo propio con el sello provincial.

Si bien al principio hubo resistencia entre los municipios, el 30 de diciembre se avanzó en el acuerdo durante un asado en José C. Paz del que participaron la mayoría de los interesados, con el Presidente a la cabeza. Según La Cámpora, fue el propio Alberto el que pidió a los intendentes del Conurbano que apoyaran a Máximo. "Ya está asegurada la unidad", dijeron a A24.com cerca de uno de los alcaldes más reacios.

¿Cómo seguiría la jugada? La actual conducción del partido (a cargo de los intendentes Gustavo Menéndez y Fernando Gray, de Merlo y Esteban Echeverría, respectivamente) tiene mandato vigente hasta diciembre de 2021, por lo que durante el verano deberían renunciar todas las autoridades y consejeros para allanarle el camino al jefe camporista. Quienes están detrás de esta operatoria apuestan a febrero como el mes en que se formalizaría el acuerdo.