https://twitter.com/PatoBullrich/status/1457860254889349130
Otro que se sumó a las críticas fue el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, quien señaló que "no se entiende cómo se ha retrocedido tanto" en cuestión de seguridad y reprochó: "Hoy en la provincia de Buenos Aires tenés 15 mil policías en las comisarías haciendo trámites administrativos".
Este martes se realizó el velatorio de Roberto Sabo, al que asistieron familiares, vecinos y clientes. Nicolás, hijo de la víctima, apuntó contra la clase política: "Dicen que bajan los índices de inseguridad, será porque no denuncian, porque acá cada vez hay más muertos".
"Acá en Ramos, zona oeste, zona norte, zona sur, siempre hay un reclamo. Hoy es mi papá, pero la próxima semana será otro, pongan el nombre que quieran", agregó.
https://twitter.com/inakiigutierrez/status/1457741820558028803
Los reclamos también se viralizaron en las redes sociales. Por ejemplo, el influencer político Iñaki Gutiérrez publicó una foto de los delincuentes que asesinaron al kiosquero y dijo: "Los asesinos del kiosquero tienen 29 y 15 años. El hombre fue liberado por el kirchnerismo el año pasado cuando se soltaron homicidas y violadores. El 14 votas, acordate".
Diferencias en el Frente de Todos
El caso del kiosquero Roberto Sabo, que fue asesinado por una pareja el domingo pasado en Ramos Mejía, volvió a dejar en evidencia las diferencias en materia de seguridad entre el ministro nacional Aníbal Fernández y su par en la provincia de Buenos Aires, Sergio Berni.
Uno de los primeros dirigentes del oficialismo en hablar sobre el tema fue el propio Berni, quien en declaraciones radiales consideró que el crimen "no fue una cuestión policial". "Se detuvo a los dos delincuentes, cada 100 manzanas hay dos policías, por eso necesitamos móviles y más profesionalismo", señaló.
El funcionario bonaerense dijo que "lo que ocurrió en Ramos Mejía fue por un sistema que no funciona y tiene que ver con lo cultural, lo económico", y que "nadie sale porque sí a matar, hay una degradación cultural, económica muy grande. No hay concepto de orden, autoridad".
Sin embargo, desde el Gobierno nacional plantearon una visión distinta sobre el crimen del kiosquero. Fue Aníbal Fernández quien marcó una diferencia con el discurso del Gobierno bonaerense al aseverar que "las estadísticas son nada". "Si miramos estadística, es otra cosa, pero cuando uno está revisando estas cosas, las estadísticas son nada", explicó.
Por otro lado, cuando Sergio Berni fue consultado por la utilización de gas pimienta en la manifestación de vecinos de Ramos Mejía expresó que fue una medida necesaria "porque si la gente prende fuego la comisaría se calcinan todos los detenidos".
Sobre este punto, Aníbal Fernández respondió: "Yo nunca voy a estar del lado de la represión. Estuve cinco años en la fuerza y me fui sin un muerto", Y aclaró: "No hago valoraciones de nadie, no soy celador de nadie".