Casa Rosada

El Gobierno mira con preocupación la crisis social, monitorea el conurbano y teme por la clase media

El Gobierno sigue de cerca la situación social en los barrios del conurbano. ¿Hay condiciones para un estallido social? ¿Qué pasa con la clase media?
Stella Gárnica
por Stella Gárnica |
Organizaciones sociales marcharon el mes pasado con un cajón mortuorio y coronas con un mensaje: El salario ha muerto

Organizaciones sociales marcharon el mes pasado con un cajón mortuorio y coronas con un mensaje: "El salario ha muerto", en irónica referencia a la pérdida de los salarios frente a la inflación. Foto: Archivo

El Gobierno mira con preocupación la crisis social en los barrios del AMBA y los principales conglomerados urbanos del país y asegura que hoy no están dadas las condiciones de un estallido social, como ocurrió en la híperinflación de 1989 o en la crisis terminal de diciembre de 2001. Pero admite que la abrupta caída del consumo de la clase media puede volverse una tragedia si antes de fin de año no recomponen los salarios de los trabajadores registrados frente a la inflación.

La cruda y desgarradora frase responde a una preocupación común que circula en los pasillos de la Casa Rosada, pero también de los intendentes del PJ del conurbano y de la gobernación bonaerense, frente a lo que reconocen como el problema irresuelto de la inflación, que este martes, según confirmó el INDEC, lejos de bajar, amenaza con superar los tres dígitos a fin de este año.

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Saqueos y represión durante la crisis de 2001 en Argentina.

Saqueos y represión durante la crisis de 2001 en Argentina.

Según supo A24.com el Gobierno monitorea de cerca, a través de repetidas reuniones con intendentes del conurbano bonaerense y de distintos puntos del país, la situación social en los barrios, mientras asegura que "no están dadas las condiciones para un estallido social como 2001". En esos sectores, el Estado llega con asistencia.

La flamante ministra de Desarrollo Social, Victoria Tolosa Paz, recibió una papa caliente y negocia semana a semana la distribución de millones de alimentos para comedores comunitarios, y de planes sociales, mientras discute el traspaso de los planes potenciar por herramientas de trabajo y puestos en obras públicas con organizaciones sociales oficialistas y opositoras organizadas en "cooperativas".

Ese sector es el que, según un funcionario muy cercano a Alberto Fernández identifica como el que está asistido y más allá de las protestas constantes en la 9 de julio, mantienen cierta lógica de contención social, ayudada por la experiencia del peronismo y los movimientos piqueteros en los territorios, que quedó en el ojo de la tormenta por nuevas denuncias de corrupción y millonarios desvíos con la compra de dólares.

Alberto Fernández recibió a intendentes del PJ en el Salón Eva Perón de la Casa Rosada.JPG

El panorama se lo llevaron los intendentes del conurbano a Máximo Kirchner, a Axel Kicillof primero, y la semana pasada a Alberto Fernández y a Sergio Massa. La AFI también mira de cerca la situación.

Los intendentes son los que conocen la situación y reclamaron más fondos para aumentos salariales a los empleados municipales, que están por debajo de la línea de pobreza, admiten.

El problema de la clase media y media baja, y la abrupta caída del consumo diario en supermercados, es el indicador que más preocupa en estas semanas al gobierno, mientras el equipo económico lanzó un nuevo programa de precios para contener las alzas de alimentos.

Se espera que a su regreso de la gira internacional -o antes- Alberto Fernández y Massa difundan nuevas medidas para mejorar el poder adquisitivo de los salarios registrados.

También hay otra realidad más palpable: en los últimos meses el consumo viene bajando por la crisis que atraviesan los trabajadores formales que antes eran de clases media y baja, y que ahora, con la inflación, tienen sueldos debajo de la línea de pobreza que marca el INDEC.

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Ya lo había advertido Cristina Kirchner en su discurso previo al atentado del 1 de septiembre. Lo repitió en el acto de la UOM, en Pilar donde pidió al Gobierno que otorgue una suma fija para ayudar a los salarios, porque no alcanzan las paritarias.

Cerca de Alberto Fernández reconocieron a A24.com que "las clases media y baja no llegan y los empresarios cada vez van a vender menos si siguen aumentando los precios".

"Es una cuestión empírica, pero hay informes que manejamos en el Gobierno que demuestran que en los comercios de barrios y en supermercados, a mitad de mes baja el consumo", dijo la misma fuente a este portal.

En la Casa Rosada reconocen que "en esta situación, la política debe apostar a aplanar la curva de distribución del ingreso". "Las paritarias funcionan en un escenario normal, pero estamos en una situación de emergencia y si no hacemos algo ya, el panorama se va a complicar en los próximos meses", admitió otra fuente cercana al presidente, en hora previas al anuncio del INDEC de la inflación de octubre.

El panorama este martes era de una Casa Rosada desierta mientras crecían las expectativas por un nuevo discurso este jueves desde La Plata de la vicepresidenta Cristina Kirchner, y eventuales anuncios económicos que podrían hacer el presidente Alberto Fernández y Sergio Massa antes de su regreso de la gira por Indonesia.

En principio, generó expectativas en la comitiva que acompaña a Alberto Fernández en la cumbre del G-20 en Indonesia, luego de que la vicepresidenta y el presidente retomaran este martes el diálogo, tras dos meses sin cruzar una palabra y duros cruces entre dirigentes que responden a uno y otro líder de la coalición de gobierno.

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