Gobierno

Entre el mensaje crítico al FMI, la nostalgia de la región "progresista" y un diálogo público de poder

En Plaza de Mayo, Alberto y Cristina se aseguraron que no firmarán un acuerdo anti-crecimiento. El apoyo a "Lula Presidente" y la trastienda en la Rosada.
Stella Gárnica
por Stella Gárnica |
Alberto Fernández hablando en Plaza de Mayo

Alberto Fernández hablando en Plaza de Mayo, en el día de la Democracia. Lo acompañan Cristina Kirchner, Lula y Pepe Mujica. (Foto: Raul Ferrari de Telam)

Ante una Plaza de Mayo “reventada” de militantes, como había convocado y pedido La Cámpora, Alberto Fernández y Cristina Fernández de Kirchner respaldaron explícitamente -sin rodeos- la candidatura del expresidente Luiz Inacio "Lula" Da Silva de cara a las elecciones presidenciales del año que viene en Brasil y reivindicaron la lucha por los Derechos Humanos del ex presidente de Uruguay, José “Pepe” Mujica, en un acto por el Día de la Democracia y los Derechos Humanos que buscó mostrar el regreso de un polo progresista en América Latina.

Según cálculos oficiales, hubo 250.000 personas en Plaza de Mayo. Allí se desarrolló el festival organizado en la puerta de la Casa Rosada para conmemorar 38 años del regreso a la democracia en Argentina y dos años de Gobierno del Frente de Todos.

En ese marco se volvió a ver juntos a Alberto Fernández y Cristina Fernández de Kirchner tras la dura interna por la derrota en las elecciones legislativas del 14 de noviembre.

Pero además de celebrar dos años de gobierno del Frente de Todos, la Casa Rosada buscó darle protagonismo a la visita de otros dos ex presidentes de la región identificados con el famoso "No al ALCA" que protagonizaron los expresidentes Néstor Kirchner (Argentina), Lula Da Silva (Brasil); Hugo Chávez (Venezuela); Rafael Correa (Ecuador); Fernando Lugo (Paraguay) en el marco de la UNASUR. En 2005, esos mandatarios rechazaron el Tratado de Libre Comercio (TLC) impulsado por ese entonces por el norteamericano George Bush.

En sus alocuciones, Alberto y Cristina confirmaron la voluntad de pagar la deuda con el FMI pero enviaron un duro mensaje al organismo internacional, en medio de las negociaciones por la nueva reestructuración de la deuda Argentina. El ministro de Economía, Martín Guzmán, los escuchaba desde un costado, arriba del escenario.

El detrás de escena de la "contracumbre" que tuvo a la Casa Rosada como escenario central

Alberto Fernández y Lula Da Silva en el despacho presidencial de Casa Rosada. Apoyo a la candidatura del brasileño de cara a 2022.jpg

El mismo día en que Alberto Fernández comenzaba la mañana participando de manera virtual de la cumbre por la Democracia convocada por el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, y recibía el apoyo de la ONU para que Argentina asuma la presidencia del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, la Casa Rosada, al mismo tiempo, calificaba de "positivo" un comunicado del FMI anunciando el avance de las negociaciones para un renegociar la deuda contraída por el ex presidente Mauricio Macri.

La palabra "ajuste", dijeron Alberto y Cristina Fernández de Kirchner, quedará afuera del acuerdo con el Fondo.

El reencuentro de Alberto Fernández y Cristina Kirchner

La vicepresidenta se mostró al principio fría con Alberto Fernández. Había llegado última a la Casa Rosada, cerca de las 16,30 y se dirigió directamente al despacho de su delegado en la Casa de Gobierno: el ministro del Interior, Eduardo Wado De Pedro.

El camporista no participó de los festejos. Prefirió viajar a Catamarca junto al jefe de gabinete, Juan Manzur, para participar de actos en esa provincia.

De Pedro mantiene una relación muy tirante con el Presidente, luego de haber sido quien encabezó la rebelión y ola de renuncias de funcionarios kirchneristas tras la derrota del Frente de Todos en las PASO y derivó en una crisis institucional y la salida de los funcionarios más cercanos a Alberto Fernández.

Cuando ya hacía más de una hora que Alberto Fernández llevaba a Lula Da Silva y a Pepe Mujica a recorrer los principales salones de la Casa Rosada, Cristina se sumó al encuentro que todos compartieron en el Museo del Bicentenario del subsuelo de la Casa donde se mostraron juntos en la entrega de premios Azucena Villaflor, en una reivindicación a luchadores por los derechos humanos en plena dictadura.

Pero entre ese acto, en el que el Gobierno anunció la creación de un espacio de la memoria en Campo de Mayo y los discursos finales en el festival de la Plaza de Mayo, Cristina se sumó a una larga charla junto a Alberto Fernández, Lula y Mujica en el despacho presidencial.

El hielo había sido roto minutos antes por la presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carloto, en un discurso en el Museo del Bicentenario, y fue la única que le arrancó una sonrisa que descomprimió el clima tenso entre Cristina y Alberto: "Vos sos una bomba, sos brava eh!" le dijo Carloto a Cristina, en medio de un pedido de apoyo al gobierno de Alberto Fernández para terminar con la pobreza y la desigualdad.

Más tarde, se explayaron en los discursos sobre un escenario de espaldas a la Casa Rosada bajo el lema: "Democracia por siempre", en el que no faltó una reivindicación al padre de la democracia: Raúl Alfonsín y duros cuestionamientos al rol del FMI en la caída de gobiernos democráticos como el de Alfonsín.

Según dijo Cristina Kirchner “le soltó la mano” en 1989 y tuvo que entregar el poder de forma anticipada. Lo mismo refirió sobre otro radical, Fernando De La Rúa en 2001.

Cristina, Lula y el lawfare

Cristina, lula y el lawfare.jpg

En sus discursos, Cristina Kirchner y Lula Da Silva reivindicaron el proceso democrático de la década pasada y denunciaron que “ahora la derecha no necesita más golpes de Estado con apoyo militar ni con picanas, ahora hacen desaparecer dirigentes con juicios a través de medios de comunicación hegemónicos y jueces que firman sentencias pero después se declaran incompetentes.

Alberto Fernández le prometió a ambos hacer todo lo posible para defenderlos porque "confía" en su "inocencia" y buscaron mostrar un regreso de gobiernos “progresistas, socialistas y humanistas” a la región de América Latina.

Marcar la cancha en plena negociación con el FMI

Así, el Gobierno argentino confirmó que avanzará en las negociaciones con el FMI pero reclamando que no pida ajuste sino más plazo para permitir el crecimiento con inclusión social en el país. La vicepresidenta terminó redoblando la apuesta, en un diálogo público de poder con el presidente.

En una nueva muestra de centralidad en la toma de decisiones, Cristina encomendó a Alberto Fernández que negocie con el Fondo "recuperar los dólares que se fugaron" durante la toma del préstamo del anterior gobierno de Juntos por el Cambio y lo utilice para "pagarle la deuda" al organismo internacional. Y que convoque a "un gran acuerdo nacional (GANA)" a la oposición para que apoye las negociaciones.

El lunes el próximo capítulo será protagonizado por el ministro de Economía, Martín Guzmán, cuando tenga que defender el presupuesto 2022 en el Congreso ante la oposición a la que Cristina y Alberto acusan de haber tomado la peor deuda de la historia.

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