Política

Jorge Macri abrió las sesiones ordinarias en CABA: "La ciudad del caos y del vale todo se terminó"

El jefe de Gobierno porteño dio inicio a las sesiones ordinarias de la Ciudad de Buenos Aires con un discurso centrado en los puntos principales de su gestión.

Jorge Macri abrió las sesiones ordinarias en la Legislatura porteña


Jorge Macri abrió las sesiones ordinarias en la Legislatura porteña

El jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Jorge Macri, encabezó este lunes a la mañana el acto de apertura del 29º período de sesiones ordinarias ante la Legislatura porteña. Este evento marcó el inicio del año legislativo 2026 y sirvió para delinear la hoja de ruta de su gestión.

Acompañado por la vicejefa de Gobierno, Clara Muzzio, y el vicepresidente primero de la Legislatura, Matías López, Macri presentó un balance y los objetivos estratégicos para el nuevo ciclo. La ceremonia se realizó en el recinto de la calle Perú, junto a los legisladores de todo el arco político.

Aunque la Constitución establece el 1º de marzo para este evento, se decidió trasladar la ceremonia al primer lunes hábil. Esta decisión busca unificar criterios institucionales con la provincia de Buenos Aires y facilitar la organización de la agenda política en el inicio del año administrativo.

jorge macri

En su discurso, sostuvo que "respeta la diversidad política", que es lo que "eligieron los porteños", destacó que apoya al Gobierno nacional, aunque al mismo tiempo destacó que siguen reclamando la deuda por la coparticipación que se generó en la administración de Alberto Fernández pero aún se mantiene.

"La ciudad del caos, del vale todo y del desorden se terminó. Ahora hay más libertad y más orden. El estilo de vida de los porteños es que queremos vivir en paz. No queremos vivir como en lo peor del conurbano", dijo, y subrayó: "No queremos ser rehenes de nadie. Por eso, ya no hay espacios para minorías violentas que rompen las reglas de convivencia".

Macri siguió con una enumeración de acciones de la gestión. "Defiendo la mayoría silenciosa que se sentía impotente viendo acampes, ranchadas y casas tomadas. Miramos siempre los problemas de frente. Recuperamos principios básicos de convivencia, como que la calle no se corta", dijo, y agregó: "Pero eso no nos exime de otras discusiones difíciles que estamos dispuestos a dar".

Jorge Macri, contra la Provincia de Buenos Aires

El discurso destacó una política de “orden” que, según Jorge Macri, diferencia a la Ciudad de “lo peor del conurbano”. Al repasar su gestión, se enfocó en el desalojo de piquetes, acampes y manteros, con trece megaoperativos que, lograron “bajar la venta ilegal callejera más del 90% y beneficiar a un millón seiscientos mil vecinos”.

Acentuó que el control estatal ahora es la norma: “La ciudad del caos, del desorden y del vale todo se terminó. Ya no hay espacio para minorías violentas que rompen las reglas de convivencia”.

El tono se repitió al abordar usurpaciones y relató que el gobierno “devolvió la propiedad número seiscientos” e identificó “más de trescientos millones de dólares” recuperados en bienes privados gracias a la reversión de tomas. También sostuvo que “no cambiaron las leyes, no cambiaron los jueces. Cambió la decisión política”. En cada avance, subrayó la articulación con la Justicia y la fiscalía. El jefe de gobierno agradeció la participación de los vecinos, a quienes reconoció por acercar denuncias y documentación, y prometió no “aflojar” contra la toma de espacios.

En el núcleo de su visión, Macri dejó establecido que la gestión “no permitirá que prácticas como la sobreocupación del espacio público o el estacionamiento extorsivo (‘trapitos’) se naturalicen”.

Solicitó apoyo de la Legislatura para sancionar la Ley Antitrapitos “para terminar con esta mafia de delincuentes”, y también la Ley de Vandalismo, conocida como “Rompe paga”: “No puede ser que destruir bienes públicos siga siendo apenas una contravención. El que rompe lo que es de todos, debe tener consecuencias penales”.

Asimismo, Macri reclamó a la Legislatura y al Congreso una legislación específica que le permita al Estado prohibir a los ciudadanos residir en la vía pública. Y argumentó: “Necesitamos que no puedan rechazar la ayuda. No se trata de perseguirlos como criminales ni de llevarlos detenidos. Lo que queremos es rescatarlos”.