La sala, con capacidad para unas doscientas personas, estaba prevista para ser inaugurada esta semana, pero su apertura se postergó por demoras en las obras. Se estima que podría quedar habilitada a fin de mes, lo que permitiría retomar las audiencias de forma presencial y sin interrupciones, incluso durante el receso judicial de verano, medida que también se encuentra bajo análisis.
El presidente de la Sala I, Diego Barroetaveña, no participó de la resolución por encontrarse fuera de la sede del tribunal, dado que estaba a cargo de la acusación en el juicio político al juez federal Poderti.
El juicio del los Cuadernos de las coimas
El juicio oral comenzó el pasado jueves 6 de noviembre, cuando los 87 imputados y sus defensas participaron vía Zoom de la primera audiencia, transmitida en el canal de YouTube de la Corte Suprema. La jornada se inició con demoras, y desde entonces cuatro secretarios del tribunal se turnaron para leer la primera acusación, correspondiente al pedido de elevación a juicio del fiscal Carlos Stornelli, firmado en 2019.
Ese escrito, de unas 225 mil palabras, podría demorar hasta el inicio de la feria judicial en completarse si se mantiene el actual ritmo de una audiencia semanal. Con la intervención de Casación, el objetivo es acortar esos plazos y dar mayor continuidad al proceso, considerado el caso de corrupción más relevante de las últimas décadas en la Argentina.