Casa Rosada

Las heridas en el gabinete que no terminan de cerrar y los secretos que Santiago Cafiero se llevó a Cancillería

Con Manzur a la cabeza del Gabinete, el Gobierno no pierde la incertidumbre de gestionar el minuto a minuto. El nuevo rol de Cristina y Máximo.
Stella Gárnica
por Stella Gárnica |
Santiago Cafiero

Santiago Cafiero, uno de los heridos del nuevo gabinete.

El Gobierno no pierde la incertidumbre de tener que gestionar el minuto a minuto mientras evalúa medidas que lo ayuden a evitar una derrota en las elecciones del 14 de noviembre. Así, en la primera semana del nuevo gabinete con Juan Manzur a la cabeza, se intentó sanar las heridas que quedaron de la crisis institucional por la renuncia masiva de funcionarios kirchneristas que empujó cambios que Alberto Fernández resistía tras la derrota de las PASO 2021.

Manzur empezó la semana a un ritmo vertiginoso con anuncios de medidas de flexibilización de las restricciones para mostrar un vuelvo rotundo en la gestión que lo antecedió del cuestionado Santiago Cafiero. Pero el nuevo jefe de Gabinete quedó envuelto en anuncios sin cambios de fondo en la economía, entre otras buenas noticias para poner plata en el bolsillo de la gente: aumento del salario mínimo vital y móvil, suba del mínimo no imponible en Ganancias o el Previaje para jubilados.

Hacia adentro de la coalición de Gobierno, Manzur tuvo que dividir su tiempo en reuniones internas para definir cambios en las segundas líneas del Gobierno, donde se mantenía una fuerte tensión entre albertismo y kirchnerismo.

Así se lo vio mediando en actos de campaña en el conurbano, intentando sanar las heridas por la dura interna que enfrentó a Alberto Fernández y su Vice, Cristina Fernández de Kirchner.

Las heridas de Cafiero

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Tras su retirada abrupta el lunes después de la jura de los 6 nuevos ministros, al ex jefe de gabinete Santiago Cafiero se lo notó incómodo en su nuevo rol de canciller. Entró solo y último, por la explanada de la Casa Rosada rumbo a la primera reunión de gabinete convocada por su sucesor.

En el primer gesto de distención, Manzur sentó a Cafiero a su izquierda en la larga mesa del Salón Eva Perón de la Casa Rosada y a Wado De Pedro, a su derecha.

Cafiero tuvo que mudarse al edificio de Cancillería. En cambio, De Pedro mantuvo su espacio de poder en el despacho del ministerio político en la planta baja de la Casa de Gobierno.

Tal vez por eso, muchos de los funcionarios de Cafiero se fueron dolidos por haber perdido en la interna ante De Pedro que pidió personalmente la cabeza del jefe de Gabinete ante el Presidente. Tras resistirse, Alberto cedió esa pieza de su equipo de gestión y de la jefatura de la campaña electoral del Frente de Todos.

"Ojalá que Manzur pueda ordenar a Alberto", dijo un funcionario saliente mientras se llevaban cajas para la mudanza de edificio y defendía la gestión enumerando todas las medidas tomadas por Cafiero y las que dejaron preparadas para ser anunciadas antes de las elecciones.

En tren de justificar quizás su propio fracaso, algunos funcionarios pusieron en nombre del Presidente los errores en la gestión y la demora en la toma de decisiones. Algunos funcionarios albertistas se acercan a las mismas críticas que le hacen al Presidente desde el entorno de Cristina Kirchner.

Cafiero se llevó a todo su equipo a la Cancillería y recién este viernes se terminaban de completar las designaciones de las segundas líneas.

Pablo Tettamanti -un funcionario de carrera- quedó como vicecanciller, Guillermo Olivieri en la secretaría de Culto, mientras Cafiero se llevó a la economista Cecilia Todesca para la secretaría de Relaciones Económicas Internacionales y Javier Porta como vocero.

En tanto, designó en la Secretaría Malvinas, Antártida y Atlántico Sur al ex diputado nacional por Mendoza, Guillermo Carmona. Es el cargo dejó Daniel Filmus.

Las heridas de Wado De Pedro

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El ministro del Interior, Eduardo De Pedro, retomó las reuniones políticas con gobernadores. Tras la crisis de gabinete recibió a Gustavo Melella (Tierra del Fuego) y a Sergio Zioliotto (La Pampa). Foto: Ministerio del Interior.

El ministro del Interior, Eduardo De Pedro, retomó las reuniones políticas con gobernadores. Tras la crisis de gabinete recibió a Gustavo Melella (Tierra del Fuego) y a Sergio Zioliotto (La Pampa). Foto: Ministerio del Interior.

El aire de frialdad en la relación entre Alberto Fernández y su ministro del Interior, Wado De Pedro continuó toda la semana. Aunque en medio de gestos de tibio acercamiento, se produjo la primera reunión entre ambos para romper el hielo el mismo lunes a la tarde tras la jura de nuevos ministros en la Casa Rosada. De Pedro volvió a su despacho recién después a una semana de haber anunciado en los medios su renuncia.

"Paso a paso", dijeron en el entorno del ministro cristinista, que después de una larga charla con Manzur, volvió a poner en marcha la gestión y reuniones políticas con gobernadores. Así, Wado De Pedro empezó a mitad de semana a recibir a los gobernadores de Tierra del fuego, Gustavo Melella, de La Pampa; Sergio Ziliotto y continuará las próximas con visitas de los mandatarios de Chubut, Santa Cruz, Santa Fe, Córdoba, Chaco y San Luis.

Desde el albertismo, salieron a mostrar que la tensión aún no terminó: Mientras De Pedro convocaba a gobernadores del PJ, el jueves el ministro de Trabajo, Claudio Moroni volvió a apuntar contra el Ministro del Interior: “No era necesario presentar la denuncia en los medios”.

De la efervescencia al minuto a minuto de Manzur

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Juan Manzur, Wado de Pedro y Fernando Espinoza, intendente de La Matanza

Juan Manzur, Wado de Pedro y Fernando Espinoza, intendente de La Matanza

La orden del Instituto Patria y de Presidencia fue darle centralidad a su figura del nuevo jefe de Gabinete en el intento por descomprimir la tensión y bajar la presión sobre Alberto Fernández.

Mientras acomodaba los cajones de su escritorio y definía a los secretarios que lo acompañarán en la diaria de la gestión, Juan Manzur tuvo que dividir su tiempo para bajar a actos junto al Presidente, a intendentes del PJ y a La Cámpora en el conurbano: estuvo en La Matanza, José C Paz y Pilar. Dosificar anuncios día a día, minuto a minuto, para no quemar todas las cartas de una vez e ir administrando las buenas noticias.

El nuevo Gobierno: Cristina monitorea todo

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La vicepresidenta Cristina Kirchner calificó de

La vicepresidenta Cristina Kirchner calificó de "disparate" la acusación que afronta en la causa del Memorándum con Irán (Foto: Archivo).

La jefa de campaña es Cristina a través de su hijo Máximo Kirchner, con línea directa con Alberto, Manzur, Wado De Pedro y Sergio Massa.

En la primera semana del nuevo gabinete, también se notó cierta intervención en la comunicación del Gobierno, tras la presión de Cristina para que renunciara el ex vocero personal y amigo de Alberto Fernández, Juan Pablo Biondi.

Hernán Reibel, vocero de la vicepresidenta y del jefe del bloque de diputados del Frente de Todos visitó esta semana la Casa Rosada y se lo vio conversando junto a los voceros de Fernández y de Manzur, recorriendo las instalaciones de Balcarce 50.

Horas después se supo la novedad de que la vocera histórica de Manzur, Valeria Zapesochny, pasaría a la secretaría de medios, y se designó en prensa de jefatura de gabinete al ex vocero de Daniel Filmus y de Darío Martínez en energía, Hernán Di Bello.

La semana que se inicia será de una seguidilla de anuncios pero la duda es si logrará el Gobierno avanzar hacia cierta normalidad que reclamaron los argentinos en las PASO del 12 de septiembre y revertir la caída en la imagen no solo presidencial, sino del sello del Frente de Todos como coalición de gobierno. La campaña formal empieza el 30 de septiembre.

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