“En su momento, mi mamá y mi papá hablaron con la policía… Interrogaron a todos los chicos del colegio. Mi mamá tiene 87 años y a veces, pobre, no recuerda bien”, agregó el hombre de 50 años, y contó que durante años creía que “lo chuparon” algunos rezagos de la dictadura por estar en la agenda de alguien.
Mauro Szeta le preguntó si la dirección de la calle Congreso al 3700 en Coghlan significaba algo para la familia. “No, la verdad que no. Sabíamos que había un testigo que iba en un colectivo y le gritó ‘¡qué hacés Gaita!’, porque así le decían”, recordó.
Qué reveló el informe policial sobre el cadáver hallado en la casa donde vivió Gustavo Cerati
Se conocieron los resultados del informe pericial sobre los restos óseos encontrados en la propiedad que ocupó Gustavo Cerati entre 2001 y 2003, ubicada en el barrio de Coghlan.
Desde que trascendió que un grupo de obreros había hallado un cuerpo enterrado en la vivienda que alguna vez alquiló el músico, el caso cobró relevancia mediática y se inició una investigación judicial para esclarecer lo sucedido. Con el correr de los días, comenzaron a conocerse más detalles sobre el hecho.
De acuerdo con la información publicada por Infobae, el peritaje realizado por el Equipo Argentino de Antropología Forense concluyó que los restos pertenecen a un adolescente de 16 años. El cuerpo presentaba signos de violencia: los especialistas identificaron una herida punzocortante en la zona costal y cortes en el fémur izquierdo. Estas lesiones podrían haberse producido al momento del fallecimiento o bien ser consecuencia de maniobras posteriores.
El equipo forense no logró determinar con precisión la fecha de la muerte a partir del análisis de los restos óseos. No obstante, ciertos objetos hallados junto al cuerpo permitieron delimitar un rango temporal aproximado. Entre ellos, se encontró un reloj digital con calculadora de la marca Casio, modelo CA 90, muy popular entre fines de los años ochenta y principios de los noventa. También había monedas correspondientes a esa misma época.
El cuerpo fue encontrado enterrado en un pozo de pequeñas dimensiones, ubicado sobre la medianera que separa dos viviendas en la avenida Congreso al 3700. Las características del entierro -una fosa de tan solo 1,20 metros de largo, 60 centímetros de ancho y 40 de profundidad- sugieren que fue realizado de forma rápida, sin el uso de herramientas especializadas.