A partir de ese sector se organizarán los cuatro anillos destinados principalmente a ordenar el ingreso y desplazamiento de la multitud. La planificación contempla distintos puntos de acceso, zonas afectadas, lugares de atención y personal encargado de orientar a quienes concurran al evento.
Según el secretario de Seguridad porteño, todavía resta comunicar públicamente parte de ese esquema. Los detalles sobre los accesos y las zonas restringidas serán informados durante las próximas semanas.
“Esperamos un evento pacífico, sin inconvenientes, sin problemas, pero la masividad nos representa un desafío importante de que todo funcione”, explicó Piñeiro.
El operativo comenzará dos semanas antes de la llegada
La implementación del dispositivo policial comenzará entre el 24 y el 25 de octubre, aproximadamente dos semanas antes de la llegada de León XIV a la Argentina.
El despliegue crecerá de manera gradual hasta alcanzar su máxima dimensión durante los días de la visita. En total, el operativo contempla la participación de 7.500 policías y 1.000 bomberos, además de personal de tránsito, salud, higiene y espacio público.
Piñeiro estimó que unas 10.000 personas vinculadas al Gobierno porteño trabajarán durante las jornadas que concentren las principales actividades del Pontífice en la Ciudad.
El SAME tendrá postas sanitarias distribuidas en la zona y también se instalarán vallados y un sistema de comunicaciones adaptado a la extensión del operativo. Además, está previsto que los efectivos reciban capacitaciones diarias durante el desarrollo del dispositivo.
La misa del 9 de noviembre será el principal desafío
La actividad que concentra la mayor atención de las autoridades porteñas será la misa del lunes 9 de noviembre a las 11.30, en el Monumento de los Españoles.
El lugar está preparado para recibir una convocatoria multitudinaria y los organizadores trabajan con una previsión de hasta un millón de asistentes. Piñeiro explicó que el operativo se diseña incluso contemplando una cantidad de personas superior a la estimada para evitar inconvenientes ante una eventual convocatoria mayor.
La magnitud del evento también está relacionada con la llegada de visitantes desde distintos puntos del país y desde otros países de la región. El secretario de Seguridad señaló que se espera la presencia de personas provenientes de lugares que no forman parte del recorrido de esta visita papal.
También habrá un encuentro con jóvenes en Palermo
El dispositivo de seguridad deberá mantenerse durante los distintos eventos que León XIV encabezará en la Ciudad. Al día siguiente de la misa, el martes 10 de noviembre, está previsto un encuentro con jóvenes en el mismo sector de la avenida del Libertador.
La planificación contempla así dos jornadas consecutivas con una importante concentración de personas en Palermo, lo que obligará a mantener activo el esquema de vallados, controles, asistencia sanitaria y ordenamiento de los accesos.
La Policía de la Ciudad tendrá la responsabilidad principal sobre el espacio urbano donde se desarrollen las actividades, mientras que las distintas fuerzas trabajarán bajo un esquema de coordinación conjunta.
Ciudad, Nación y Provincia trabajan bajo un comando unificado
La organización de la visita se articula mediante un comando unificado entre la Ciudad de Buenos Aires, el Gobierno nacional y la provincia de Buenos Aires.
Según explicó Piñeiro, las autoridades comenzaron a trabajar en el operativo aproximadamente dos meses antes de la llegada del Pontífice. La coordinación incluye tanto las actividades que se realizarán en territorio porteño como los movimientos vinculados con el resto de la agenda.
Representantes del Vaticano también participaron de reuniones con las autoridades locales para revisar los distintos aspectos de la planificación. Está prevista una última visita técnica aproximadamente diez días antes de la llegada de León XIV, cuando se terminarán de definir cuestiones vinculadas con la seguridad.
Cómo será la agenda del Papa durante su visita
León XIV llegará a la Argentina el domingo 8 de noviembre y permanecerá en el país hasta el miércoles 11. Durante su estadía visitará distintos puntos de la Ciudad y también viajará a la provincia de Buenos Aires y Córdoba.
El lunes 9, además de la misa multitudinaria en Palermo, tendrá actividades vinculadas con el mundo del trabajo, la Universidad Católica Argentina y representantes religiosos. El martes viajará a Córdoba para encabezar una misa y luego regresará a Buenos Aires.
La visita concluirá el miércoles 11, cuando el Pontífice participe de una actividad en el Complejo Penitenciario Federal y luego viaje a Luján para celebrar una misa en la Basílica. Finalmente, se trasladará a Ezeiza para continuar su gira hacia Perú.
Con una agenda que contempla actividades multitudinarias y traslados por distintos puntos del país, las autoridades preparan uno de los operativos de seguridad más importantes de la visita. El objetivo, según explicó Piñeiro, será garantizar que la gran cantidad de personas pueda participar de las actividades sin que la masividad genere inconvenientes.