En paralelo a sus aspiraciones en la Copa Sudamericana 2026, Boca mantiene la mirada fija en garantizar su boleto a la Copa Libertadores 2027. Esta meta representa uno de los grandes compromisos del ciclo de Rodolfo Arruabarrena, sumado al objetivo expresado por el propio entrenador de "salir campeones de algo" antes del cierre de la temporada.




