La inolvidable clasificación de Boca Juniors a las semifinales de la Copa Argentina, tras revertir un 0-2 en contra frente a Racing en Rosario, trajo consigo mucho más que el festejo dentro del campo de juego. Impulsado por una noche soñada de Enner Valencia, el conjunto de la Ribera alcanzó una racha totalmente inédita en sus registros históricos: sus últimos diez goles fueron convertidos de manera consecutiva por futbolistas extranjeros.





