Así como lo dijo hace poco tiempo Kristalina Georgieva, en su reunión en Washington con Luis Caputo, el FMI siempre pone la prioridad en estos temas: recomponer las reservas internacionales, reducir los riesgos de financiamiento, preservar el ancla fiscal y fortalecer el marco de políticas económicas. Para el organismo internacional, estos elementos, en la medida que se profundicen reducirán hasta eliminar para la Argentina la necesidad de acudir a su ayuda y lo pondrá de llenó en el acceso a los mercados internacionales de crédito nuevamente.
Morosidad: El FMI comparte la mirada del Gobierno
Hace unos días, el presidente Javier Milei fue contundente sobre este tema: "Son argumentaciones para dividir a la sociedad". En la habitual conferencia de prensa de los jueves, la vocera del FMI se refirió al tema. Aceptó que realiza un "monitorea" por el aumento de la morosidad, pero descarta por ahora un riesgo para los bancos y la marcha del plan económico.
El aumento de la morosidad de los créditos de los hogares argentinos comenzó a ser seguido de cerca por el Fondo Monetario Internacional (FMI), aunque el organismo considera que, por el momento, el deterioro no representa una amenaza significativa para la estabilidad financiera del país.
La reflexión fue realizada por Julie Kozack, vocera del organismo, en Washington. La funcionaria reconoció que los técnicos del organismo están monitoreando el incremento de los préstamos que dejaron de ser pagados regularmente, pero destacó que el nivel de endeudamiento de las familias argentinas continúa siendo relativamente bajo en comparación con otros países de la región.
Según explicó Kozack, el endeudamiento de los hogares representa alrededor del 8% del PBI. Además, sostuvo que el sistema financiero mantiene niveles adecuados de capitalización y liquidez para seguir funcionando sin inconvenientes. Las entidades cuentan con provisiones suficientes para cubrir más del 85% de la cartera de créditos en mora.
La irregularidad de los créditos a los hogares aumentó durante los últimos meses, en un contexto en el que las familias enfrentan dificultades para afrontar el costo de vida y el pago de sus compromisos financieros. El FMI, de todos modos, busca diferenciar este fenómeno de una crisis bancaria. Para el organismo, la combinación de un bajo nivel de endeudamiento de los hogares y la solidez patrimonial de los bancos permite absorber por ahora el incremento de la mora.
El FMI inicia la tercera revisión del programa con la Argentina
En paralelo, el Fondo confirmó que la tercera revisión del programa económico argentino comenzará el 21 de septiembre, cuando una misión técnica del organismo llegue al país para analizar el cumplimiento de las metas acordadas con el Gobierno de Javier Milei.
La evaluación será clave para determinar el avance del programa y los próximos desembolsos vinculados al acuerdo de financiamiento. A diferencia de las revisiones anteriores, el FMI considera que Argentina llegaría a esta instancia con mejores resultados en varias de las metas centrales.
Kozack destacó que el país consiguió dos años consecutivos de superávit fiscal primario, redujo la inflación, retomó el crecimiento y comenzó a recomponer sus reservas internacionales. También señaló una mejora en la confianza de los mercados.
El organismo, sin embargo, mantiene la mirada puesta sobre la evolución de la economía real. La actividad industrial y la construcción muestran retrocesos y llevaron a reducir las expectativas de crecimiento para 2026. El Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) proyecta ahora una expansión del PBI de 2,1% para este año, frente al 3,5% que el propio FMI había estimado anteriormente.
El Fondo considera que el crecimiento argentino continúa dependiendo en buena medida de sectores como energía, minería y agro, y plantea la necesidad de ampliar esa recuperación hacia otras ramas de la economía.
En materia de cumplimiento del programa, el organismo estima que Argentina podría llegar a la tercera revisión sin necesidad de pedir un waiver, es decir, una dispensa formal por incumplir alguna de las condiciones pactadas. Según la evaluación preliminar, el Gobierno estaría en condiciones de cumplir las metas de emisión monetaria, reservas del Banco Central y resultado fiscal.
Cuando estuvo en Buenos Aires este año, Kristalina Georgieva dijo que pronto llegará el día en que la Argentina sea quien le de dinero al FMI. Aludió a que la recuperación de la economía local la liberará de seguir renovando sus créditos con el organismo internacional. La revisión comenzará, así, en un momento de contrastes: mientras el FMI respalda los resultados fiscales y financieros del programa, la morosidad por los créditos es seguida de cerca desde Washington, aunque por el momento, los números estén bajo los parámetros en los que no despiertan preocupación.