La clave entonces pasa por la recuperación del crédito en pesos por parte de Martín Guzmán. El BCRA en el interín es su prestamista de última instancia emitiendo pesos, lo que a su vez alimenta al dólar blue y a sus vertientes el “MEP” y el “contado con liqui”. Por el momento ello está lejos de ocurrir con rendimientos como el BONER “TX24” que ofrece no sólo la inflación que se acumule hasta el 2024 sino también un adicional de 14 puntos porcentuales. Ese alto rendimiento refleja las dudas sobre su pago como contracara. Por ende, hasta que no caiga ese alto rendimiento, el ministro Guzmán no recuperará el crédito en pesos, el BCRA seguirá emitiendo y el dólar por ende bajo presión.
Las mismas dudas que se centran sobre el blue se posan sobre la sostenibilidad del tipo de cambio oficial. El BCRA debió intervenir en las operaciones a futuro en junio vendiendo u$s 1.000 millones por la mayor demanda de empresas intentando cubrirse ante la incertidumbre reinante. El cepo importador, acentuado esta semana, permitió al BCRA sumar reservas, ayer u$s 536 millones. Las dudas igual persisten.
Mucha incertidumbre y la certeza de que julio no será fácil en lo financiero.