Los precios internacionales del petróleo subieron este lunes ante los riesgos de interrupciones en el suministro energético por los ataques en Arabia Saudita y la tensión en el estrecho de Ormuz.
El Brent cerró a US$106,65 por barril y el WTI avanzó a US$93,74, impulsados por los riesgos para el suministro energético en Medio Oriente. En paralelo, Goldman Sachs elevó su proyección para el crudo y el gasóleo retrocedió tras los anuncios sobre nuevos envíos de combustible ruso.
Los precios internacionales del petróleo subieron este lunes ante los riesgos de interrupciones en el suministro energético por los ataques en Arabia Saudita y la tensión en el estrecho de Ormuz.
El avance se produjo pese al anuncio de nuevas exportaciones de diésel ruso respaldadas por el presidente estadounidense, Donald Trump, en el contexto de la guerra entre Rusia y Ucrania y de un alto el fuego energético temporal.
Los contratos futuros del Brent revirtieron las pérdidas iniciales y cerraron con una suba de US$ 1,93, equivalente al 1,8%, hasta los US$ 106,65 por barril. Por su parte, el West Texas Intermediate (WTI), referencia del mercado estadounidense, avanzó US$ 1,89, un 2%, y terminó la jornada en US$ 93,74 por barril.
El grupo hutí, respaldado por Irán, reivindicó el ataque del sábado contra el Aeropuerto Internacional de Riad. Según la información difundida en el texto original, el episodio dejó 13 muertos y más de 300 heridos. La violencia se intensificó el domingo, cuando se reportaron nuevas incursiones militares.
A ese escenario se sumaron los recientes ataques contra buques petroleros en el estrecho de Ormuz, una vía clave para el transporte marítimo de hidrocarburos. La escalada de tensión amenaza con alterar la recuperación que habían registrado las exportaciones de petróleo de Medio Oriente durante septiembre.
En medio de la incertidumbre, Goldman Sachs aumentó su proyección para el precio del Brent en diciembre, de US$ 85 a US$ 90 por barril. La entidad también estimó que el mercado podría incorporar una prima de riesgo superior a los US$ 20.
En relación con el WTI, el banco señaló que su cotización se encuentra en niveles inusualmente bajos frente al Brent debido a los elevados costos de transporte entre Estados Unidos y Europa. En ese contexto, indicó que “prevemos que los precios del WTI alcancen una media de U$S 81 en diciembre de 2026 y de U$S 73 en 2027”.
Mientras el petróleo registraba subas, el precio del gasóleo cayó un 4,3% en el mercado ICE y se ubicó en US$ 1.419,50 por tonelada. El retroceso se produjo después de los anuncios de Trump sobre el envío inmediato de más de 300.000 toneladas de diésel ruso, equivalentes a 2,25 millones de barriles, para abastecer la demanda de Estados Unidos y del mercado global. Según lo anunciado, esos cargamentos serían seguidos por nuevos suministros.
En paralelo, en el golfo de México, Shell, Chevron y BP avanzaban en la evacuación y reubicación de personal, mientras evaluaban las tareas necesarias para restablecer la producción en sus plataformas después del paso del huracán Isaías, que tocó tierra durante la madrugada del sábado.