Brasil celebra este domingo sus elecciones generales, en una jornada en la que más de 158 millones de ciudadanos estarán habilitados para elegir presidente, gobernadores, senadores y diputados.
Brasil define este domingo a su próximo presidente en una elección marcada por la fuerte polarización entre Lula da Silva y Flávio Bolsonaro. Qué puede pasar si ninguno supera el 50% de los votos.
Brasil celebra este domingo sus elecciones generales, en una jornada en la que más de 158 millones de ciudadanos estarán habilitados para elegir presidente, gobernadores, senadores y diputados.
La elección estará marcada por la disputa entre el actual mandatario, Luiz Inácio Lula da Silva, que busca renovar su mandato, y el senador Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro.
La votación comenzará a las 8 y finalizará a las 17, hora de Brasilia, el mismo horario que rige en la Argentina.
De acuerdo con el cronograma establecido por la Justicia Electoral brasileña, las urnas deberán cerrar simultáneamente a las 17. Sin embargo, quienes se encuentren dentro de los centros de votación al momento del cierre podrán completar el proceso electoral.
A partir de las 17 se espera que comiencen a difundirse los primeros resultados oficiales.
El sistema de votación electrónica utilizado en Brasil permite que el escrutinio avance con rapidez. Una vez finalizada la votación, cada urna contabiliza los votos correspondientes a su sección y genera un boletín con los resultados, que luego son enviados al Tribunal Superior Electoral (TSE) para su totalización.
Por este mecanismo, los primeros datos oficiales podrían conocerse poco después del cierre de las urnas y el resultado definitivo podría quedar definido durante la misma jornada, dependiendo de la velocidad del escrutinio.
Las últimas encuestas muestran una elección competitiva y con una diferencia reducida entre los dos principales candidatos.
Según Datafolha, Lula reúne el 45% de los votos válidos, mientras que Flávio Bolsonaro alcanza el 42%. En tanto, el sondeo de CNT/MDA registra 47,8% para Lula y 42,1% para Bolsonaro entre los votos válidos.
El escenario anticipa una definición ajustada y mantiene abierta la posibilidad de una segunda vuelta.
Para ganar en primera vuelta, un candidato debe obtener más del 50% de los votos válidos. Si ninguno alcanza ese porcentaje, los dos candidatos más votados deberán enfrentarse nuevamente en una segunda vuelta.
El balotaje está previsto para el 25 de octubre, cuando los brasileños volverán a las urnas para definir quién ocupará la Presidencia de Brasil.
La segunda vuelta, en caso de ser necesaria, tendrá el mismo horario de votación: de 8 a 17, hora de Brasilia.