Sin Nicolás Maduro

En qué consiste el plan de tres etapas de Trump y EE.UU. para normalizar la situación en Venezuela

El Secretario de Estado, Marco Rubio, anunció como será la normalización de Venezuela tras la salida de Nicolás Maduro. El punto principal es el manejo del petróleo y cómo será el comercio entre ambos países.

Roberto Adrián Maidana
por Roberto Adrián Maidana |
El plan de Estados Unidos para la “normalización” de Venezuela. (foto: A24.com)

El plan de Estados Unidos para la “normalización” de Venezuela. (foto: A24.com)

Estados Unidos no solo hizo un operativo militar para sacar del poder a Nicolás Maduro en Venezuela. Más allá de la "presidencia provisoria" de Delcy Rodríguez, el país sudamericano será gobernado o dirigido desde la Casa Blanca. Por lo menos, esto es lo que dijo desde el vamos Donald Trump y ahora queda más explicitado tras la presentación de una hoja de ruta. Se llama "plan de normalización" para Venezuela en tres pasos y gira en torno al manejo del petróleo y la relación comercial entre ambos países resultante de esa actividad.

Explicado por el secretario de Estado, Marco Rubio, el plan busca ordenar la fase post Maduro, con fuerte énfasis en la gestión del petróleo venezolano, clave para la economía del país sudamericano y también para la estrategia de Washington.

El primer paso, según Rubio, es la estabilización del país. Tras advertir que no quieren que Venezuela “caiga en el caos”, este inicio incluye lo que denominan una “cuarentena” sobre el petróleo: tomar entre 30 y 50 millones de barriles crudos que estaban bloqueados por sanciones y venderlos en el mercado a precios de mercado en lugar de con grandes descuentos.

Los ingresos de esas ventas serían controlados por Estados Unidos para ser distribuidos de forma que, según Rubio, beneficien al pueblo venezolano y no a la corrupción o antiguos dirigentes del régimen.

La segunda fase es la recuperación. Aquí la Casa Blanca planea reabrir el acceso al mercado venezolano de forma “justa” para empresas estadounidenses, occidentales y otras, al mismo tiempo que impulsa un proceso de reconciliación nacional. Rubio mencionó la posibilidad de amnistías, liberación de presos políticos y retorno de opositores para reconstruir una sociedad civil devastada por años de crisis política y económica.

Finalmente, el tercer paso es la transición hacia un nuevo orden político y de gobernanza en Venezuela, etapa de la que se han dado pocos detalles públicos, pero que cerraría el arco trazado por Washington hacia un gobierno distinto al chavista.

Hay algo que no cambió desde que se llevaron a Nicolás Maduro a los Estados Unidos. Primero se habla de la economía, con el petróleo manejado por los Estados Unidos. El cambio de régimen, del autoritario a uno democrático, está solo mencionado en la "transición" del tercer punto, pero sigue sin tener, ni siquiera, una fecha de comienzo.

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La reconstrucción de Venezuela comienza por el petróleo para Estados Unidos

"El petróleo nos hará libres", podría ser una frase - discutible, por cierto - para esta Venezuela sin Maduro. Al menos, es lo que se desprende de lo que dice y hace Estados Unidos cada día. , Marco Rubio, presentó ante el Congreso estadounidense un plan para el futuro cercano de Venezuela. Basado en el tutelaje de EE.UU. y en el control absoluto de la industria del petróleo venezolano. Tanto, que en ese plan de tres puntos o etapas, el manejo del petróleo por parte de Estados Unidos será de manera “indefinida”.

Estados Unidos se ocupará y controlará la exploración, producción y exportación del petróleo de Venezuela. Lo hará bajo la forma de un "convenio" o "acuerdo" con Petróleos de Venezuela (PDVSA), pero en realidad, todas las decisiones sobre esa materia prima o commodity se tomarán en Washington.

Uno de los puntos que ya se conocen es que con el dinero que le "corresponda" a Venezuela por la actividad petrolera, el país sudaméricano estará obligado a comprar productos norteamericanos.

petróleo de Venezuela
PDVSA, la empresa petrolera venezolana, ahora, quedará bajo el control de EE.UU. (foto: Gentileza el nacional)

PDVSA, la empresa petrolera venezolana, ahora, quedará bajo el control de EE.UU. (foto: Gentileza el nacional)

El plan norteamericano es un círculo completo.

  • Estados Unidos controla toda la producción del petróleo venezolano
  • El petróleo venezolano se exporta y comercializa por Estados Unidos
  • Venezuela "recibe" regalías por esas exportaciones
  • Con esas "regalías" estará obligado a comprar productos... ¡de Estados Unidos!
  • Este esquema será por "tiempo indefinido"

Además del manejo de la exportación del petróleo (Venezuela tiene la mayor reserva del mundo) hay otro objetivo más para Trump. Hacer que el precio internacional del crudo baje, lo que se traducirá en un precio de combustible más barato en los surtidores en todo Estados Unidos.

El virrey Rubio
Marco Rubio, el ejecutor del plan de tres fases de EE.UU. para Venezuela. (Foto: Gentileza El Nacional)

Marco Rubio, el ejecutor del plan de tres fases de EE.UU. para Venezuela. (Foto: Gentileza El Nacional)

Segunda fase: Recuperación y reapertura controlada de Venezuela

La segunda fase del plan de Estados Unidos para Venezuela, presentada por el secretario de Estado, Marco Rubio, está centrada en la recuperación económica e institucional del país tras la etapa inicial de estabilización. Según la hoja de ruta de Washington, este momento busca sentar las bases para reconstruir un Estado funcional luego de años de colapso productivo, aislamiento internacional y deterioro social.

Uno de los ejes centrales de esta etapa es nuevamente el petróleo. Estados Unidos busca la reapertura progresiva del sector petrolero, pero bajo nuevas reglas. Estados Unidos plantea permitir el ingreso de empresas estadounidenses y occidentales, junto con otros actores internacionales, en condiciones “justas y transparentes”, alejadas de los esquemas opacos y los descuentos extremos que caracterizaron al período chavista. El objetivo es que el petróleo vuelva a generar ingresos genuinos, con controles que eviten desvíos y corrupción.

En paralelo, la fase de recuperación incluye un componente político y social clave: la reconciliación nacional. Rubio mencionó la posibilidad de amnistías, liberación de presos políticos y el regreso de exiliados, como pasos necesarios para recomponer el tejido institucional y abrir un nuevo clima interno. También se apunta a reconstruir servicios básicos y reactivar sectores estratégicos, con asistencia internacional condicionada a reformas concretas.

Trump y Machado
La democracia plena regresará a Venezuela en una tercera etapa. No tiene plazos estimados ni tampoco se sabe qué puede suceder con la alianza opositora de Corina Machado. (Foto: A24.com)

La democracia plena regresará a Venezuela en una tercera etapa. No tiene plazos estimados ni tampoco se sabe qué puede suceder con la alianza opositora de Corina Machado. (Foto: A24.com)

Tercera fase: la transición política

“Tenemos ahora un proceso en marcha en el que contamos con un control y capacidad de presión tremendos sobre lo que pueden y podrán hacer las autoridades provisionales”, dijo Rubio junto al secretario de Defensa, Pete Hegseth, otro de los halcones de Donald Trump. Solo cuando se hayan cumplido las dos fases previas, Washington elaborará un plan para regresar a la democracia plena en Venezuela.

La tercera y última fase del plan de Estados Unidos para Venezuela, según explicó el secretario de Estado, Marco Rubio, se centra en la transición política para consolidar un nuevo esquema de gobierno en el país sudamericano tras las etapas de estabilización y recuperación. Esta fase tiene por objetivo facilitar una transferencia institucional legítima, con la conformación de autoridades y estructuras de poder renovadas y aceptadas internamente, que permitan el funcionamiento pleno del Estado venezolano después del choque político desatado por la captura de Nicolás Maduro.

Pero el regreso de una democracia plena a Venezuela no es una prioridad para los Estados Unidos, eso está más que claro. Rubio no ofreció aún detalles completos sobre los mecanismos concretos de esta etapa, como el tipo de elecciones, cronograma o quiénes liderarían esa transición. El propósito es que Venezuela recupere su autonomía política y económica en el marco del derecho internacional, con el acompañamiento global.

Esta fase, según Washington, no sería una administración permanente dirigida por Estados Unidos, sino más bien una hoja de ruta para devolver al pueblo venezolano el control de su destino político una vez que se avance en las condiciones internas y externas necesarias para garantizar legitimidad y estabilidad duradera.

Aunque todo está bien trazado y las prioridades van de lo más importante primero a lo secundario, en el final. Estados Unidos ya está encaminado en el manejo del petróleo de Venezuela. Para el regreso de la democracia, hay que esperar. Armados de paciencia porque no hay ni una fecha tentativa en esta tercera fase.