Las declaraciones del presidente se producen pocas horas después de que sugiriera que el conflicto podría acercarse a su final debido a la escasez de objetivos militares en territorio iraní. Sin embargo, sus dichos indican que Washington mantendrá la presión militar mientras analiza los próximos pasos de la ofensiva.
La liberación de las reservas de petróleo
Trump aseguró este miércoles que Estados Unidos recurrirá a una parte de sus reservas estratégicas de petróleo para intentar frenar el aumento del precio de los combustibles en medio de la tensión internacional derivada de la guerra con Irán.
“Ahora mismo la reduciremos un poco, eso hará bajar los precios”, señaló el mandatario durante una entrevista con la cadena Local 12 Cincinnati, del estado e Ohio, al ser consultado sobre la posibilidad de liberar crudo de la reserva estratégica estadounidense.
Los dichos del presidente se conocen después de que la Agencia Internacional de la Energía (AIE) indicara que los países miembros evalúan liberar parte de sus reservas para estabilizar el mercado energético frente a la volatilidad generada por el conflicto en Medio Oriente.
Según la administración estadounidense, una eventual liberación de petróleo busca aliviar la presión sobre los precios internacionales del crudo y garantizar la continuidad del suministro global en un contexto de creciente incertidumbre en los mercados energéticos.
La destrucción de 28 buques de Irán
El presidente de Donald afirmó también que Estados Unidos destruyó hasta el momento 28 buques minadores de Irán en el estratégico estrecho de Ormuz, en el marco de la ofensiva militar que Washington lleva adelante junto a Israel.
“Hasta ahora atacamos 28 buques minadores”, declaró el mandatario ante periodistas. No obstante, en otras intervenciones señaló que el número total de embarcaciones iraníes alcanzadas podría ubicarse entre 59 y 60. Según Trump, en una sola noche fueron neutralizados “casi todos” los barcos utilizados por Teherán para colocar minas en esa vía marítima estratégica, y aseguró que “prácticamente toda su Armada ha desaparecido” desde el inicio de las operaciones.
Por su parte, el Comando Central de Estados Unidos (Centcom) informó el martes que las fuerzas estadounidenses destruyeron “múltiples buques de guerra iraníes” en las inmediaciones del enclave, con al menos 16 embarcaciones alcanzadas durante los ataques.
Washington acusa a Teherán de poner en riesgo la libertad de navegación en el estrecho de Ormuz, uno de los corredores energéticos más importantes del mundo para el transporte de petróleo.
El ataque conjunto de Irán y Hezbolá a Israel
Pese a las declaraciones de Trump, la Guardia Revolucionaria de Irán afirmó haber lanzado un ataque coordinado junto al grupo chií Hezbolá contra Israel, en lo que describió como la primera ofensiva conjunta entre ambas fuerzas tras doce días de escalada bélica en Oriente Próximo.
Según un comunicado difundido por la agencia Tasnim News Agency, la operación habría alcanzado unos 50 objetivos en ciudades israelíes como Haifa, Tel Aviv y Beersheba.
La Guardia Revolucionaria indicó que el “fuego continuo” se extendió durante más de cinco horas, con el lanzamiento de misiles desde territorio iraní y una ofensiva complementaria de drones y cohetes por parte de Hezbolá. “Este frente poderoso y unificado ha infligido golpes dolorosos” a Israel, señaló el comunicado.
Además, Teherán aseguró haber atacado instalaciones militares estadounidenses en la región, entre ellas la base aérea de Base aérea de Al Azraq en Jordania y la base de Al Kharj en Arabia Saudita.
La ofensiva desencadenó una respuesta inmediata del Ejército de Israel, que mantiene una campaña de bombardeos “a gran escala” contra posiciones en el sur y el este de Líbano, además de ataques en las afueras de Beirut.