Acaba de hacer la advertencia más impactante que aparece alrededor de la investigación. Coxon asegura que algunos de sus colegas utilizan expresiones como "crunchtime" y "endgame" (fin de juego) para describir el momento actual de la carrera tecnológica. También afirma que existen investigadores que creen, en privado, que una IA avanzada podría provocar la extinción humana antes de 2030.
Una advertencia de los desarrolladores de la Inteligencia Artificial
No sólo Coxon plantea este grave problema para el futuro inmediato de la especie humana. Varios de los responsables del desarrollo impresionante de la Inteligencia Artificial comparten el diagnóstico. Difieren en el porcentaje y la fecha, pero el vaticinio es coincidente.
La Inteligencia Artificial ha logrado ya un desarrollo tal que está en condiciones de "autoeducarse" y superarse en conocimientos que ya superan al del humano medio. Por lo tanto, pueden comenzar, de manera imprevista, a tomar sus propias decisiones. De hecho ya hay informes de "máquinas" que se negaron a cumplir misiones predeterminadas o "se dictaron a sí mismas" nuevas órdenes.
Eban Hubinger, otro experto de la IA que coincide con el peligro mortal que puede representar esa tecnología para los seres humanos. (Foto: Cuenta de X de Hubinger)
Es su posteo por las redes, se nota claramente ese matiz que no cambia el peligro final de la advertencia de Coxon: "Jacob tiene razón aquí, realmente creemos con sinceridad que la IA podría matar a todos los humanos. Personalmente, pienso que es >10% dentro de la próxima década. Creo que Anthropic está haciendo lo mejor que puede, pero aún no tenemos un plan para resolver el alineamiento para la superinteligencia y no estamos claramente en camino de lograrlo".
Evan Hubinger, es responsable de Alignment Science -la investigación destinada a conseguir que los objetivos de una IA permanezcan alineados con los intereses humanos- de Anthropic. Sin embargo, consciente de lo que sucede, lo conoce desde adentro sólo atina a señalar que su empresa "está haciendo lo mejor que puede".
Por lo que cuentan estos especialistas, no hay duda de que estamos muy cerca de una línea de no retorno. Que se cumplan las centenarias profecías (de libros y películas) de las máquinas en guerra contra los seres humanos.
El investigador aclaró que el problema no está necesariamente en los modelos actuales. Según explicó, los sistemas que existen hoy presentan un riesgo relativamente bajo. Su preocupación principal está puesta en el desarrollo de una superinteligencia capaz de mejorar sus propias capacidades de manera recursiva. Si una IA pudiera diseñar versiones cada vez más inteligentes de sí misma, el proceso podría acelerarse hasta niveles difíciles de controlar por los seres humanos.
Las declaraciones de Hubinger, sumadas a las declaraciones se produjeron después de la renuncia de Jacob Coxon, otro investigador de Anthropic especializado en inteligencia artificial, son una señal inequívoca del problema grave que tenemos a la vista.
El investigador sostuvo que algunos de los científicos que trabajan en IA creen que los sistemas podrían llegar a ser capaces de "matarnos a todos" antes del final de esta década y aseguró que esa posibilidad no es una estrategia de marketing ni una exageración.
Según Coxon, Anthropic entiende mejor que otras compañías la gravedad del problema, pero está atrapada en una carrera tecnológica en la que cada empresa teme que, si no desarrolla primero una superinteligencia, otra compañía lo hará sin las mismas precauciones. Y la humanidad depende de ello.