La Jungla del Poder

¿Con Milei o con el peronismo?: los dilemas de Juntos por el Cambio para intentar volver en 2023

La oposición cruje (pero no se rompe) y se enciende el debate. ¿Ofrecer una alternativa moderada o aliarse con Milei? Las lecciones de la historia y el rol de Patricia Bullrich
Pablo Winokur
por Pablo Winokur |
Los principales referentes de Juntos

Los principales referentes de Juntos, al igual que Mauricio Macri, debaten cuál es la mejor estrategia para volver al poder en 2023 (Foto: Twitter oficial Juntos por el Cambio).

Desde 1973 al menos, nunca llegó al poder un opositor moderado. En los últimos 30 años, la moderación ni siquiera pudo llegar al segundo puesto. Para llegar al poder hay que oponerse furibundamente al gobierno de turno. Después hay que gobernar, pero eso es otra historia.

La historia tiene más lecciones. Nunca el ganador de la elección intermedia llega a la presidencia. Nunca el candidato oficialista puede ser crítico a su propio gobierno o expresar “el cambio”.

Vamos con un repaso:

  • 1973: un Balbín dialoguista pierde por paliza contra Cámpora primero y contra Perón después. Era un contexto especial, se entiende.
  • 1983: un peronismo que apoyó la ley de amnistía de los militares pierde contra un intransigente Alfonsín que propuso derogarla.
  • 1988: Antonio Cafiero (abuelo de Santiago) pierde la interna del PJ contra Menem. La renovación peronista (que encabezaba Cafiero) había sido una “oposición constructiva” a Alfonsín. No sirvió. Un año después, el hipercrítico Menem (prometiendo revolución productiva y salariazo) llega a la Presidencia. En el poder hizo todo lo contrario.
  • 1995: el radicalismo un año antes había colaborado con Menem en la reforma constitucional que habilitó su reelección. En la presidencial, la UCR queda tercera. El segundo lugar fue para el Frepaso que se había opuesto a aquella reforma.
  • 1999: gana De la Rúa, hipercrítico del Pacto de Olivos (opositor interno a Alfonsín, que había quedado pegado a la reforma constitucional). Aunque mantuvo continuidad en el modelo económico, su figura “austera” contrastaba con la frivolidad del menemismo.
  • 2003: no cuenta porque estalló todo por el aire… Aunque se cumplió otra regla: los mejor posicionados un año antes (Carrió y Rodríguez Saá) terminaron al fondo de la tabla.
  • 2007: gana Cristina. Pero en segundo lugar todo indicaba que iba a salir Roberto Lavagna, en alianza con los radicales. La moderación en las críticas lo terminan dejando en tercer lugar cómodo con 16 puntos.
  • 2011: reelige Cristina con el 54%. Segundo queda Hermes Binner, pero casi 40 puntos abajo y sin chances de poder ni de construcciones políticas futuras. Quizás la única excepción que confirma la regla, porque era oposición más moderada. Dos años antes parecía que ganaban Macri o De Narváez. Ninguno siquiera llegó a competir.
  • 2015: Scioli prometía continuidad con (pocos) cambios. Massa, la ancha avenida del medio. Macri, el opositor más furioso, gana la elección. No hubo lugar para los tibios. Dos años antes parecía que el presidente iba a ser Massa.
  • 2019: durante los 4 años de Macri, el peronismo intentó reconstruirse y mostrarse como una oposición “racional”. El kirchnerismo se mantuvo como oposición intransigente, incluso en la derrota de 2017. Macri parecía imparable. La moderación del peronismo “racional” no traccionó votos. Tuvieron que volver a aliarse con Cristina para recuperar el poder. Macri, después de la derrota en las PASO, tuvo que radicalizarse para recuperar votos.

Perdón si te aburrí con la explicación histórica. Pero sin entender lo que pasó en los últimos 50 años de historia, no se puede entender lo que viene.

Si ningún opositor “moderado” en la historia llegó a la Presidencia. ¿Por qué alguien querría ser opositor moderado para intentar llegar? Es una estrategia que ya fracasó demasiadas veces.

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Gerardo Morales y Horacio Rodríguez Larreta, dos dirigentes de la oposición que aún debaten qué posición adoptar pensando en las presidenciales de 2023 (Foto: archivo).

Gerardo Morales y Horacio Rodríguez Larreta, dos dirigentes de la oposición que aún debaten qué posición adoptar pensando en las presidenciales de 2023 (Foto: archivo).

En esa discusión están metidos Horacio Rodríguez Larreta, Patricia Bullrich, Mauricio Macri, Gerardo Morales, Javier Milei, José Luis Espert, Martín Lousteau, María Eugenia Vidal y siguen las firmas…

La grieta, ¿más viva que nunca?

“El 80% de la gente dice que no quiere grieta, según las encuestas. Pero cuando seguís preguntando hay dos familias que no se cruzan entre sí. Unos dicen ‘Ustedes los corruptos tienen que ir preso’ y los otros ‘Ustedes son los que se robaron los dólares del FMI’”. La frase la dice un halcón de Juntos por el Cambio. Son los que no quieren ningún matiz de diálogo con el Gobierno.

Por si no quedó claro, los que dicen “los corruptos tienen que ir presos” son los antiK y los que dicen “se robaron los dólares” son los antimacri. No hay puntos de contacto, según esta teoría. “Los valores no se cruzan”, reflexiona este halcón.

Espert y Milei crecen en las encuestas (Foto: archivo)
El sector más intransigente de la oposición sueña con una alianza entre Milei y Espert. (Foto: archivo)

El sector más intransigente de la oposición sueña con una alianza entre Milei y Espert. (Foto: archivo)

Por eso, el sector más intransigente sueña con una alianza con Milei y Espert. El cálculo es sencillo. Los votantes de Juntos por el Cambio jamás votarían al peronismo. Hay mucho margen para sumar por derecha, creen. Con 45% se gana en primera vuelta una presidencial.

Por ejemplo:

  • Los votos de Juntos más los de Espert y Hotton dan 50 puntos. Clave para ganar en Provincia, que no tiene balotaje.
  • En Ciudad, los 47 de Vidal más los 17 de Milei dan 64.

Hay que sumar de a poco.

Los puentes se van construyendo… más adelante te cuento.

¿Hacia una alianza con el "peronismo racional”?

Mientras tanto, desde el ala dialoguista creen que hay que tender puentes hacia el peronismo. Peronismo no kirchnerista (o no ‘todista’), que cada vez queda menos. No es solamente una construcción electoral, sino una estrategia para gobernar cuando se llegue al poder.

Los halcones se ríen. “¿Con quién vamos a sumar? ¿Con Randazzo, que sacó el 3%?”. Algunos compraron pochoclo para pensar qué pasaría con el radicalismo cordobés si llega a hacer una alianza con el gobernador Schiaretti. Larreta alguna vez pensó en él como vice.

Gerardo Morales, gobernador de Jujuy y nuevo presidente de la UCR, lo salvó a Larreta de quedar pegado en un rol de moderado incómodo. No solamente conoce la historia, sino que su propio espacio le pide (¡le exige!) que se enfrente al Gobierno.

En el PRO pesan fuerte Macri y Bullrich. Los dos tienen ganas de ser presidentes. Los dos son parte de los halcones. Recordatorio: para llegar a la presidencia hay que ser MUY opositor.

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Bullrich y Macri, dos halcones con ganas de ir por la presidencia en 2023 (Foto: archivo).

Bullrich y Macri, dos halcones con ganas de ir por la presidencia en 2023 (Foto: archivo).

Larreta dice ser un “fanático antigrieta”. Repite que la grieta sirve para ganar elecciones pero no para gobernar. Y él quiere gobernar. Pero para eso hay que ganar elecciones. Ahí está la trampa.

Entonces Larreta hace oposición dura pero encubierta; o quizás moderación disfrazada de dureza.

El martes estaba en debate público la marcha del kirchnerismo contra la Corte Suprema. Larreta no podía convocar a una conferencia de prensa para hablar de eso porque es “moderado”. Así que convocó para anunciar medidas contra el calor (“Primero tomar mucha agua; usar ropa liviana y de colores claros; evitemos estar al sol entre las 10 y las 17; evitemos la actividad física durante el día”, pidió).

Y aprovechó una pregunta que le hizo algún periodista para disparar el dardo. “Me parece muy grave el ataque del gobierno nacional a la Corte Suprema”, dijo. Se sacó el tema de encima, para evitar que los halcones lo tilden de tibio.

Dos días más tarde, le tocó expedirse sobre el protocolo de contactos estrechos de positivos de Covid. Nación -que siempre había tenido una postura restriccionista- ahora dice que los vacunados no se tienen que aislar; Larreta -que siempre tuvo postura aperturista- salió a diferenciarse y solo lo va a flexibilizar para trabajadores esenciales.

En el medio de todo esto, incorporó a su gobierno al Chapa Retegui, exdt de las leonas, como secretario de Deportes. Lo acercó a la gestión Martín Lousteau. Retegui había sido concejal K de San Fernando e introducido a la política por Aníbal Fernández. “Se ve que entre exkirchneristas (por Lousteau) se llevan bien”, disparó un PRO pura cepa.

¿Hay foto oficialismo y oposición por el FMI?

Mientras todo esto pasa, siguen negociando qué hacer con el FMI. Más precisamente, si ayudar o no al Gobierno con el acuerdo. Esa ayuda se materializa en una foto en donde el Ejecutivo le explica a la oposición cómo avanzan las negociaciones y se da una muestra hacia afuera de que “Todos” trabajan “Juntos”.

Pero ni unos ni otros quieren quedar pegados en esa foto que los enemiste con su público; así que por ahora el tema no tiene fecha. Unos piden que se haga en el Congreso, otros en el ministerio y así… Ya lo anticipamos en la Jungla del Poder de A24.com la semana pasada: la foto no va a existir.

Y si hay que pagar un costo político por mostrarse moderado, lo pagará Morales, que tiene menos para perder según la lectura larretista.

La alianza Bullrich-Milei

A todo esto, en el sector de Patricia Bullrich avanzan en diálogos con Milei y Espert. Como entre ellos dos no se pueden ni ver, los diálogos van por separado.

Las relaciones con Milei son excelentes, dicen. Patricia y él se conocieron en 2020 y desde ahí empezaron a llevarse cada vez mejor. Entre el 31 de diciembre y el 1 de enero estuvieron trabajando en el proyecto para bajar el IVA y las retenciones. Los dejaron afuera a Espert y a los radicales.

Esta semana, los “patricios” presentaron otro proyecto para bajar el impuesto a los bienes personales. Lo hicieron con Espert y con los radicales. ¿Por qué no lo sumaron a Milei? “Porque estaba en Mar del Plata sorteando su sueldo”, ironizan.

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Milei valora a Patricia Bullrich, a Macri y los halcones y tiene claro que nunca construirá una opción real de poder si se queda al lado solo de los anarcocapitalistas (Foto: archivo).

Milei valora a Patricia Bullrich, a Macri y los halcones y tiene claro que nunca construirá una opción real de poder si se queda al lado solo de los anarcocapitalistas (Foto: archivo).

Buscan dar un mensaje de que tienen diálogo con todos. Incluso, entre los que no se soportan entre sí.

Espert ya había mostrado voluntad esta elección de sumarse a Juntos por el Cambio en una PASO. Milei está más difícil. Valora a Patricia Bullrich, a Macri y los halcones.

“Cree que las palomas están ideológicamente más cerca de los K, más allá de las diferencias de matices, modales y velocidades. Y del otro lado ubica a los halcones liderados por Patricia Bullrich, con quienes hay una mirada común sobre el presente, pero sobre todo acerca del futuro, de lo que hay que hacer”, explican en su entorno.

Milei no cierra puertas. Algo tiene claro: si se queda al lado solo de los anarcocapitalistas nunca construirá una opción real de poder.

“La abdicación de los moderados”

Volviendo al cuento del principio, ser moderado no garpa en la Argentina (ahora tampoco en el mundo, pero eso lo dejamos para otro capítulo).

Algunos están viendo cómo hacer equilibrio. Otros se aprovechan de la tibieza de esos algunos para tratar de erigirse como la verdadera oposición.

Aunque cuando lleguen al poder difícilmente puedan gobernar sin la otra mitad del país que piensa distinto que ellos. Y aparecerá una oposición rabiosa para oponerse y volver al poder en 2027, y no poder gobernar sin la otra mitad del país…

…Y así sucesivamente, como el Día de la Marmota.

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