Casa Rosada

En plena negociación con el FMI, Alberto Fernández envía dobles mensajes geopolíticos

Tironeado dentro de la coalición por las gestiones ante el organismo de crédito, el presidente busca acercarse más a Biden, pero también a China y Rusia. El símbolo de la visita de Lula.
Stella Gárnica
por Stella Gárnica |
Alberto Fernández y su saludo con el presidente de EE.UU. Joe Biden en el G20

Alberto Fernández y su saludo con el presidente de EE.UU. Joe Biden en el G20, en Roma.

El presidente Alberto Fernández busca enviar un doble mensaje a la geopolítica internacional en medio de la búsqueda de apoyos para lograr un acuerdo por la deuda con el FMI. Busca evitar quedar atrapado en la grieta entre las potencias Estados Unidos, China y Rusia que enfrentan una guerra fría por el control comercial, de recursos económicos y políticos en la región de cara al 2030. Pero, también, lo hace por las tensiones políticas internas dentro del oficialismo y con la oposición, en vistas del ajuste que se viene.

Mientras la misión de funcionarios del ministerio de Economía, encabezados por Sergio Chodos, avanzaba esta semana en Washington con las negociaciones con el staff del FMI, para traer los números que el ministro Martín Guzmán enviará al Congreso para debatir con la oposición el Plan Económico Plurianual, se postergó la participación de Alberto Fernández para este viernes en la cumbre virtual por la Democracia, convocada por el presidente de Estados Unidos, Joe Biden.

El Presidente tenía pensado utilizar esa Cumbre para denunciar el apoyo de la OEA al golpe de Estado contra Evo Morales en Bolivia en 2019. Fernández, días antes, envió mensajes de relanzamiento de las relaciones estratégicas con China y Rusia, dos países que enfrentan una guerra comercial y política con EE.UU. y por sus apoyos a los gobiernos de Venezuela, Cuba, Nicaragua y Bolivia.

Alberto y la disputa entre las potencias por el control político en la región

En una seguidilla de encuentros internacionales, el Gobierno argentino se mostró esta semana muy activo en relaciones internacionales hablando con todas las potencias que disputan el control futuro de la economía y del espacio virtual y de recursos económicos y energéticos en la región. En paralelo se aceleran las negociaciones para reestructurar la deuda de 44.000 millones con el FMI.

En ese marco, la Casa Rosada envió esta semana mensajes de relanzamiento de las relaciones estratégicas con China y Rusia, y el Brasil de Jair Bolsonaro y Lula Da Silva.

El martes llegó a la Casa Rosada una delegación de más de 30 empresarios nucleados en el Fondo Ruso de Inversión Directa, para confirmar el relanzamiento de la relación estratégica entre Argentina y Rusia.

En ese marco, Alberto Fernández confirmó su primera visita oficial a Vladimir Putin en el primer semestre de 2022. Además, analizó la compra de nuevas vacunas Sputnik Light y proyectos conjuntos para la creación de empresas mixtas con transferencia de tecnología y productiva y financiera en distintas áreas de la economía como energías no renovables, infraestructura y exportaciones.

Un día antes, desde la Cancillería argentina se anunciaba un encuentro del embajador argentino en Beijing, Camilo Vaca Narvaja -que responde directamente a la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner- con el relanzamiento de las relaciones bilaterales con China en materia nuclear, tecnología espacial e inversiones en infraestructura y comunicación 5G.

En un clima de tensa calma respecto a la Cumbre con Biden y las negociaciones con el FMI, dos días después, Vaca Narvaja expresaba el apoyo de Argentina a los Juegos Olímpicos de Invierno en Beijing, tras el boicot anunciado por Estados Unidos.

El Gobierno convoca al acto por el Día de la Democracia en Plaza de Mayo

Alberto Fernández y Cristina Fernández de Kirchner acto en Plaza de Mayo cuando asumieron en 2019.jpg

Antes de que se postergue su discurso, Alberto tenía previsto denunciar a la OEA de haber avalando el golpe de estado en Bolivia en 2019, y anticipar en la Cumbre de Biden el mensaje que pronunciará esta tarde en el acto por la Democracia convocado por el Frente de Todos desde las 15 en Plaza de Mayo.

Ese acto contará a partir de las 18 con los discursos de Cristina Kirchner, Lula Da Silva, Pepe Mujica y cerrará Alberto, tras un mega festival musical.

El acto en Plaza de Mayo es interpretado por algunos como una emulación de la recordada cumbre contra el ALCA que protagonizaron el 5 de noviembre de 2005 Lula Da Silva, Néstor Kirchner y Hugo Chávez en Mar del Plata, cuando rechazaron el Tratado de Libre Comercio que traía el ex presidente George Bush hijo que se enteró del rechazo al tratado mientras su avión sobrevolaba Buenos Aires.

Además de agradecer la elección de Argentina en la presidencia del Consejo de Derechos Humanos en la Organización de las Naciones Unidas (ONU) tras la negra historia de dictaduras cívico militares en la región, Alberto Fernández sostiene que la democracia hoy vive un momento singular, signada por extremos, por posiciones extremistas, su calidad institucional por momentos se debilita.

El Gobierno argentino insiste en denunciar que "Bolivia ha padecido un golpe avalado por gran parte de la comunidad internacional y por la Organización de los Estados Americanos (OEA)", y que "Democracia supone no intervención", en otro mensaje en línea con la postura del kirchnerismo de no intervención en regímenes autoritarios como Venezuela o Nicaragua, donde Argentina se abstuvo pese a la postura intervencionista de Estados Unidos en la OEA.

Pero Alberto y Cristina apuestan a un cambio de colores políticos en los gobiernos sudamericanos para el próximo año. Tales son los casos de Chile que se enfrenta en los próximos días a un ballotage entre la derecha y la izquierda, o Brasil, que en 2022 dirimirá la sucesión entre la reelección de Jair Bolsonaro o el regreso de Lula Da Silva.