Elecciones 2021

La foto de Alberto Fernández y Cristina Kirchner: el tenso detrás de escena con el trasfondo del conflicto con el campo

Alberto Fernández y Cristina Kirchner buscaron cerrar filas para dar vuelta la página del conflicto entre ellos. Pero sigue la tensión. ¿Cómo sigue el conflicto con el sector agropecuario?
Mariano Obarrio
por Mariano Obarrio |
Alberto Fernández y Cristina Kirchner

Alberto Fernández y Cristina Kirchner, otra vez juntos, en este caso durante el acto de este jueves en la Casa Rosada (Fuente: Presidencia).

Después de más de un año, la vicepresidenta Cristina Kirchner volvió a la Casa Rosada. El presidente Alberto Fernández buscó esa foto para intentar cerrar filas en el Frente de Todos y fortalecer la gestión con miras a las elecciones del 14 de noviembre próximo. Pero la sobreactuación de sonrisas no alcanzó para dar vuelta la página del conflicto público entre ellos tras la durísima derrota en las PASO del 12 de septiembre último.

“La desconfianza entre el albertismo y el Instituto Patria continúa y hay clima de casi fractura”, dijo un funcionario a A24.com. Habrá una tensa espera hasta las elecciones, tras lo cual pronostican nuevos reacomodamientos en el Frente de Todos, el peronismo y el Gobierno.

La foto, ampliamente difundida por la Casa Rosada, se armó sobre el anuncio del proyecto de Ley del Régimen de Fomento Agroindustrial, donde el Gobierno buscó mostrar un acercamiento al campo. Pero allí también la fractura sigue latente: no asistió la Mesa de Enlace que conforman la Sociedad Rural, CRA, Federación Agraria (FAA) y Coninagro.

Sólo participó el Consejo Agroindustrial (CAA) que preside José Martins, beneficiado por el proyecto de incentivos a la industria y a los grandes exportadores. Las entidades del agro se quejan de que el proyecto fue deshilachado y eliminó la baja de retenciones, que es el nudo gordiano que impide su rentabilidad.

¿Qué pasó con la mesa de Enlace en la Casa Rosada?

Participaron del anuncio sólo segundas líneas de la Rural y Coninagro, pero no CRA y FAA. Estas entidades representan a los productores primarios que tienen retenciones del 33% en exportaciones de soja. En cambio, el CAA integra a las industrias que manufacturan productos primarios y commodities: cerealeras, aceiteras, pollos, cerdos, harineros y frigoríficos.

Coninagro integra a ambos sectores y por eso fue la más alineada con el proyecto de ley. Pero la Mesa de Enlace sacó un comunicado que calificó a la iniciativa como un “proyecto menor”. Pese a que el Gobierno intentó mostrar unidad, el campo y el sector agroindustrial están divididos sobre ese proyecto.

Incluso, también dejó heridas el anuncio del Gobierno de liberación parcial de las exportaciones a China, lo cual dejó sabor a muy poco a todas las entidades de la Mesa de Enlace.

Los gestos de Alberto Fernández y Cristina Kirchner

Alberto Fernández y Cristina Kirchner, acompañados por el jefe del Gabinete, Juan Manzur, y el ministro de Agroindustria, Julián Domínguez, mostraron un semblante y un lenguaje corporal distante, incómodo y circunspecto. Cristina Kirchner había ido por última vez a un acto oficial en la Casa Rosada el 31 de agosto de 2020, cuando se anunció el acuerdo con los bonistas. Como entonces, ella fue a visitar antes y después a su pollo, el ministro del Interior, Eduardo "Wado" de Pedro.

El Presidente deslizó frases que dejaron tela para cortar:

  • “Terminemos con el desencuentro".
  • "Todos digamos sí para avanzar”.
  • “No hace falta que todos pensemos igual”.

Las invocaciones a la unidad se dirigían al sector agropecuario, pero nadie pudo olvidar que a su lado estaba la vicepresidenta, que hace dos semanas lo obligó a cambiar el gabinete tras la derrota en las PASO y desplazó a sus principales laderos.

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Julián Domínguez, Cristina Kirchner, Juan Manzur y Alberto Fernández, en otra postal del acto (Foto: Presidencia).

Julián Domínguez, Cristina Kirchner, Juan Manzur y Alberto Fernández, en otra postal del acto (Foto: Presidencia).

Fuentes del peronismo aseguraron a A24.com que los diputados, gobernadores e intendentes del conurbano bonaerense (los barones) cuestionan tanto al gobierno de Alberto Fernández como a la gobernación bonaerense de Axel Kicillof.

“La elección es muy difícil y la única aspiración ahora es perder por menos puntos que en las PASO. Luego vendrán los pases de factura”, dijo a A24.com un importante intendente del conurbano.

“No hay reacción, hay mucho anuncio pero pocas realidades: cuando nosotros bajamos al territorio lo único que nos piden es trabajo, trabajo y trabajo. Y eso no se notará en noviembre”, agregó un gobernador.

Régimen de fomento al desarrollo agroindustrial

El anuncio, según el Presidente, tiene el propósito de aumentar a 100.000 millones de dólares las exportaciones, a 200 millones de toneladas de cereales, oleaginosas y legumbres, la creación de 700 mil puestos de trabajo y la incorporación de tecnologías de última generación.

“Esta es una ley que reivindica la cultura del encuentro, el diálogo, una mesa común en donde sentarnos a construir las políticas de Estado que hacen falta para que Argentina sea el país en el que merecemos vivir”, dijo el Presidente.

“Quiero que dejemos de lado a los cultores del no se puede, y que podamos construir, entre todos, el país que nos merecemos, el país que le diga no a la división para seguir parados en el mismo lugar”, señaló. Pero en el agro se agudizan las divisiones.

El ex presidente de la Rural Daniel Pelegrina escribió un tuit durísimo: “En el campo NO necesitamos nuevas leyes de fomento con nombres rimbombantes. Ni tampoco nada que ofrezca 'devolver' lo que nos sacan por un valor muchísimo mayor vía derechos de exportación, impuestos de todo tipo, restricciones, regulaciones, burocracia, etc., etc...”

Un alto dirigente ruralista dijo a A24.com que “la Mesa de Enlace sigue entrampada en el Consejo Agroindustrial, un dechado de buenas intenciones pero funcionales a la politica K”.

La letra fina del proyecto, entre apoyos y rechazos

El proyecto de Ley anunciado por el Gobierno busca promover producción, empleo, comercialización, exportaciones e inversiones, con beneficios fiscales sujetos al incremento de la productividad.

Entre los beneficios se incluyen la amortización acelerada y el menor tiempo en la devolución del IVA para nuevas inversiones, y la promoción de prácticas de cuidado ambiental y del suelo a través de la cesión de bonos correspondientes al 50% de la inversión como créditos fiscales.

Promueve la llamada semilla fiscalizada para especies hortícolas, cereales, oleaginosas y legumbres mediante un bono del 50 por ciento de la inversión como crédito fiscal.

En Coninagro marcan la mayor aceptación del proyecto. “Hay un desequilibrio entre la mayor exportación del sector agroindustrial, sobretodo la industria. Colocamos al sector cooperativo y las economías regionales e intentaremos que haya un balance hacia lo productivo”, dijo un allegado al ex presidente de la entidad Carlos Iannizzotto.

“En Coninagro el mayor consenso está en estar, algunos no lo ven bien porque son antiindustria. Hay que romper esa dicotomía, proponiendo y haciéndose sentir en el buen sentido, protagonizando y no yéndose. Son dos sectores diferentes que se complementan y nosotros estamos en los dos lados; la unidad del sector productivo e industrial es interesantísima”, dijo. “Tenemos que estar integrados al sector industrial, apoyamos esta ley”, dijo.

No obstante, un dirigente cooperativo señaló que la ley “se hizo desde el CAA, pero luego fue reducida por la gestión de Luis Basterra. Y Julián Domínguez, frente a la falta de consenso, prefiere que termine de discutirse en el Congreso”.

En CRA, cerca de Jorge Chemes, aseguraron que “no coincide con lo que empezamos a armar en el CAA y se fue desvirtuando y fueron cambiando, y hoy nos encontramos con incentivo a la inversión, pero nos borraron de un plumazo la baja de retenciones y nosotros eso no lo vamos a permitir”.

En la Rural, cerca de su presidente Nicolás Pino, aseguraron que “esta ley es una ley menor, porque el sector agropecuario necesita un conjunto de leyes que brinden un largo plazo más previsible”.

Los allegados a Carlos Achetoni, de Federación Agraria, aseguraron que “no es mala, pero es insuficiente y para el sector agropecuario es muy poco lo que hay, porque favorece principalmente al sector industrial y exportador y falta un alivio de la presión impositiva para el sector primario”.

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