Diego nunca reconoció de manera oficial a Junior y se negó a hacerse los análisis pertinentes de paternidad. Ante este panorama la Justicia italiana fue la que terminó dándole el apellido Maradona aunque solo de manera legal porque no pudo reclamar absolutamente nada de los beneficios que podría reclamar por ser el hijo del astro."El nombre de Diego Armando Maradona es una marca registrada por lo que no se puede hacer uso comercial de él. Nosotros no estamos prohibiendo que se presente en cualquier programa, lo único que queremos hacer es asegurarnos que no se lo nombre a Maradona y que a partir de ese nombramiento se pueda manchar su buen nombre y honor", le dijo al mencionado medio Matías Morla, el abogado y apoderado de Diego.