"Yo sé que ya no soy la misma niñita a la que todos podían herir fácilmente, pero yo siento que me estoy ahogando en la soledad, en la tristeza y en la falta de seguridad. Me estoy preguntando en qué momento dejé de sonreír tan a menudo, en qué momento dejé de ser tan alegre y explosiva", siguió con su crudo análisis.
"Ojalá pudiera ser menos fría con la gente que amo y empezar a serlo con la gente que se lo merece”, cerró la tatuada.