2. Preparar el rebozado
En un bol, batir los huevos con una pizca de sal y pimienta. En otro recipiente, mezclar la harina de arroz o la premezcla sin TACC con la sal, la pimienta y, si se desea, el pimentón dulce para dar color y sabor.
3. Pasar por huevo y harina
Tomar cada aro de calamar, pasarlo por el huevo batido y luego por la harina, cubriendo bien toda la superficie. Esto asegurará que el rebozado quede parejo y se adhiera correctamente durante la fritura.
4. Freír
Calentar abundante aceite en una sartén o cacerola profunda. Cuando esté bien caliente (alrededor de 180 °C), freír las rabas en tandas pequeñas para evitar que la temperatura baje. Cocinar hasta que estén doradas y crocantes, lo que tomará entre 1 y 2 minutos por tanda.
5. Escurrir y servir
Retirar con espumadera y colocar sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite. Servir inmediatamente con rodajas de limón para realzar el sabor.
Consejos para que queden perfectas
-
Secar bien los calamares antes de rebozarlos es fundamental para evitar que el aceite salpique y para que el rebozado se adhiera mejor.
Si no tenés harina de arroz, podés utilizar fécula de maíz o una mezcla de fécula y premezcla sin TACC para lograr una textura más liviana.
Para un toque extra de sabor, podés agregar al rebozado hierbas secas como orégano o provenzal.
Servilas apenas salgan del aceite: como toda fritura, el crocante se disfruta mejor en el momento.
Las rabas a la romana sin TACC son la prueba de que no es necesario renunciar a los clásicos para llevar una alimentación libre de gluten. Con ingredientes simples y un procedimiento sencillo, podés preparar en casa un plato que transporta a las mejores picadas frente al mar.