Según dijeron a la Justicia, entraron a la habitación y notaron que algo andaba mal a las 11.30 de ayer. Fue cuando llegaron el psicólogo y la psiquiatra.
En la habitación estaban intactos los sándwiches de miga que la noche anterior le había dejado la cocinera, según fuentes judiciales. También había cajas de psicofármacos y ampollas de otro tipo de medicamentos, como Taural y Reliveran.
¿Quiénes declararon ante la Justicia?
- El sobrino Johnny Herrera.
- Maximiliano Pomargo, asistente personal de Maradona y cuñado del abogado Matías Morla.
- La enfermera del turno mañana, quien sólo contó que no notó nada raro y prefirió dejarlo dormir.
- La psiquiatra Agustina Cosachov y el psicólogo Carlos Díaz.
- También un médico vecino que fue para ayudar y el médico del servicio de emergencias que llegó primero y le hizo RCP. A ellos se sumó un empleado de seguridad identificado como Julio Coria.
- Los testigos declararon ayer a la tarde ante la fiscal Laura Capra y el fiscal general adjunto de San Isidro, Cosme Iribarren.
El rol del médico
El médico personal de Maradona, Leopoldo Luque, todavía no fue citado a declarar como testigo. El dato es importante porque, al ser el máximo responsable de la atención médica del ex futbolista, su proceder está siendo especialmente observado.
Luque firmó el alta para que el Diez abandone la Clínica Olivos el 11 de noviembre. Había sido operado de un hematoma subdural en la cabeza.