El problema fue que, según la defensa del equipo estadounidense, el británico nunca recibió una señal visible de bandera roja en su sector del circuito. Ni paneles LED ni comisarios ondeando banderas aparecían en la cámara onboard del auto. Aun así, el tiempo fue eliminado y Bearman quedó afuera de la Q2.
Por qué el reclamo de Haas encendió las alarmas
Haas apeló la decisión con pruebas técnicas concretas. El eje del reclamo fue claro: no se puede penalizar a un piloto por no levantar cuando no tuvo información visual de la interrupción. Aunque la apelación no prosperó en términos deportivos —el resultado no se modificó—, el caso dejó en evidencia una zona gris en el reglamento.
Hasta ese momento, la anulación de vueltas bajo bandera roja contemplaba un margen interpretativo: se evaluaba si el piloto había tenido la posibilidad real de ver la señal. Esa subjetividad, según varios equipos, abría la puerta a decisiones inconsistentes y difíciles de explicar para el público.
Cómo será la nueva regla que aplicará la FIA desde 2026
Tras analizar el incidente de Imola y otros antecedentes similares, la FIA decidió modificar el Código Deportivo Internacional y eliminar cualquier interpretación subjetiva. Desde 2026, la normativa será contundente:
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Anulación automática: toda vuelta completada después de que se active la bandera roja quedará invalidada, sin excepciones.
El cronómetro manda: el instante exacto de la interrupción lo determinará el sistema oficial de cronometraje.
Plan B: si el sistema falla, la decisión quedará en manos del Director de Carrera y del cronometrador jefe.
Aplicación total: la regla regirá en entrenamientos, clasificaciones y carreras.
Con este cambio, la FIA busca priorizar la claridad reglamentaria por encima de cualquier análisis contextual. No importará si el piloto vio o no la señal: el tiempo simplemente no contará.
¿Habrá castigos para quien provoca la bandera roja?
La implementación de esta norma reabrió otro debate sensible dentro del paddock. Varios equipos consideran injusto que un piloto que provoca una bandera roja no reciba ningún perjuicio deportivo, mientras que otros pierden vueltas clave en plena clasificación.
En categorías menores, el responsable del accidente suele perder sus mejores tiempos o retroceder posiciones en la grilla. En la Fórmula 1, esa posibilidad todavía está en estudio. Por ahora, la FIA no confirmó sanciones adicionales, aunque admitió que el tema está sobre la mesa de cara al nuevo ciclo reglamentario.
Un cambio que nació del caos
Lo ocurrido en Imola dejó una enseñanza clara: incluso en la categoría más tecnológica del automovilismo mundial, una decisión mal interpretada puede generar sensación de injusticia. El accidente de Colapinto, el reclamo de Haas y la eliminación del tiempo de Bearman fueron las piezas de un dominó que terminó cayendo completo.
Desde 2026, la Fórmula 1 tendrá una regla más simple, estricta y transparente. Y, aunque no fue el objetivo inicial, el episodio quedará marcado como uno de esos momentos en los que el caos aceleró la evolución del reglamento.