Durante su discurso, el hijo del expresidente Jair Bolsonaro también endureció sus críticas contra el oficialismo y sostuvo que el resultado electoral puede marcar “el fin de la era del PT”, partido encabezado por Lula da Silva.
“Estoy muy feliz con el resultado de la primera vuelta y espero ser elegido presidente de la República”, agregó el senador, que buscará ampliar su respaldo electoral de cara a la segunda vuelta.
Bolsonaro mostró su felicidad por recibir "el voto de confianza" del electorado de su país y planteó: "Son 56 millones de brasileños. No podría estar más realizado ya que lo que constato es que Brasil quiere un cambio".
El senador de Río de Janeiro destacó lo cercano que se encontró de ganar en primera vuelta y manifestó su confianza para el balotaje. "Hay posibilidades reales de que en tres semanas Brasil de una respuesta y muestre que quiere un Gobierno moderno, con menos ministerios, un Gobierno que respete la democracia ", afirmó.
También, cuestionó las últimas promesas de campaña de Lula da Silva y criticó los recursos públicos comprometidos por el jefe de Estado en ese período. "Estoy preocupado con el futuro de Brasil y voy a seguir comportándome de esa forma en las próximas tres semanas, hasta la segunda vuelta", se diferenció del actual presidente.
El dirigente opositor también señaló que el próximo presidente de Brasil podrá proponer a cuatro de los once miembros del Supremo Tribunal Federal (STF). En ese sentido, aseguró que buscará impulsar candidatos que, según afirmó, no intervengan en los procesos electorales, una conducta que cuestionó en la actual composición del máximo tribunal.
El senador se impuso sobre Lula da Silva y ambos volverán a enfrentarse en el balotaje del 25 de octubre. (Foto: Reuters).
Con el 99,6% de las mesas escrutadas, Flavio Bolsonaro alcanzó el 47,11% de los votos, mientras que Lula obtuvo el 45,07%. La diferencia dejó abierta una nueva etapa de la campaña, en la que ambos candidatos buscarán captar el voto de quienes acompañaron a otras fuerzas en la primera vuelta.
Lula, que actualmente transita su tercer mandato no consecutivo y aspira a llegar por cuarta vez a la Presidencia, deberá revertir la diferencia de casi 2.500.000 de votos, mientras que Bolsonaro intentará consolidar la ventaja obtenida este domingo.