Tercera ola

Aislamiento por contacto estrecho: alerta en el Gobierno por temor a que se complique la recuperación económica

Preocupación por el crecimiento de trabajadores infectados que impacta en plantas industriales y otras actividades. Qué ven en Casa Rosada.
Stella Gárnica
por Stella Gárnica |
Con Martín Guzmán y carla Vizzotti a la cabeza

Con Martín Guzmán y carla Vizzotti a la cabeza, el Gobierno discute con empresarios y la CGT el plan económico para 2022, en medio de las negociaciones con el FMI. Foto: Min. Economía.

La alta transmisibilidad de la variante Ómicron derivó en el riesgo de paralización de plantas industriales por ausentismo de trabajadores aislados pero también preocupa por falta de médicos aislados por COVID y puso en la primera semana de este 2022 al límite de funcionamiento a los medios de transporte por la cantidad de trabajadores que están cursando la enfermedad. Esto afecta al transporte de pasajeros y también al trasporte de productos, muchas veces esenciales como los alimentos.

Los servicios de turismo en plena temporada con guardavidas y personal en hoteles también están al límite del funcionamiento.

Frente a esa situación desatada esta semana ante una variante más contagiosa pero menos peligrosa, el Gobierno ratificó la apertura de todas las actividades de Turismo, pero habilitó a las provincias a decidir el cierre focalizado de actividades masivas como recitales.

Por eso, con la obsesión de que nada empañe la recuperación económica del último semestre de 2021, los ministros de Economía, Martín Guzmán y de Salud, Carla Vizzotti, analizaron con empresarios y la CGT la posibilidad de tomar otras medidas paralelas como la implementación del pase sanitario obligatorio para trabajadores como una eventual solución al dilema que ahora se presenta: economía vs. salud.

¿Pase sanitario obligatorio para poder trabajar?

Desde el Ministerio de Economía salieron a aclarar que por ahora no aceptaron el reclamo de empresarios para aplicar un pase sanitario obligatorio. El pedido llegó el jueves a manos de Guzmán y de la ministra Vizzoti, para aplicar en los trabajadores que se niegan a vacunar.

Esa medida por ahora es descartada por la Casa Rosada, pero nadie descarta que podría aplicarse si se descontrola la situación sanitaria, según admitieron fuentes oficiales a A24.com.

El pase sanitario obligatorio es cuestionado en distintos países de Europa por sectores que denuncian que viola los derechos de las personas a decidir sobre su salud individual, pero ya rige a nivel nacional desde el 1 de enero para actividades masivas o de riesgo de aglomeración de personas.

A esa medida se suma a la flexibilización de los días de cuarentena obligatoria para los contagiados con esquema de vacunación completa, como parte de la nueva estrategia oficial. Ahora el dilema del Gobierno es cómo reducir la incidencia de ausentismo de empleados en las empresas.

La superministra Vizzotti: todas las decisiones del Gobierno dependen de lo que decida el Ministerio de Salud

Alberto Fernández y Carla Vizzotti. (Foto: Presidencia)

La variante Ómicron vuelve a poner al Gobierno en un brete, porque nadie en el mundo sabe a ciencia cierta cómo evolucionará el pico de contagios y si finalmente, las vacunas garantizarán que no se sature el sistema sanitario y se traduzca en una curva de muertes.

"Estamos con un 30% de ausentes", dicen desde las cámaras industriales. Los contactos estrechos duplican a los positivos y hay frigoríficos cerrados temporalmente. La situación también complica la cosecha en las economías regionales.

Ante la imposibilidad de volver a cerrar todo, el gobierno anunció esta semana una flexibilización de la cuarentena guiado por los esquemas de vacunación.

De esta manera, la ministra Vizzotti se convirtió en el centro de la toma de decisiones, participando de las reuniones del ministro de Economía con empresarios y la CGT.

Por ahora Guzmán y Vizzotti ratificaron ante empresarios y CGT que la prioridad del Gobierno es sostener la reactivación económica, en medio de las negociaciones con el FMI.

La estrategia fue hablada primero el miércoles por Guzmán, junto a su par de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, el secretario de Comercio, Roberto Feletti, y el Presidente del Banco Central, Miguel Pesce, en un almuerzo en el Palacio de Hacienda con empresarios del sector de la alimentación, limpieza e higiene.

Participaron en representación del sector empresario Laura Barnator (Unilever); Gabriela Bardin (P&G); Gonzalo Fagioli (Quilmes); Abelardo Gudiño (Coca Cola); Adrián Kaufman Brea (Grupo Arcor); Maximiliano Lapidus (La Serenísima); y Agustín Llanos (Molinos Río de La Plata).

El jueves el mismo plan fue presentado por Guzmán junto a Vizzotti y los ministros de Agricultura, Julián Domínguez y de Desarrollo Social, Juan Zabaleta, ante directivos de empresas multinacionales y la CGT.

Durante el encuentro, los funcionarios presentaron un análisis integral de la situación económica poniendo en perspectiva la fuerte recuperación económica de la actividad y remarcaron la recuperación del Producto (9% en 2021), el crecimiento del empleo, la inversión, las exportaciones y la estabilidad cambiaria.

Además, se hizo hincapié en complementar un esquema macroeconómico integral para atacar el problema inflacionario con políticas de precios e ingresos, que incluyan acuerdos de precios entre el sector público y el sector privado.

Otro tema que se trató en el almuerzo, que se extendió por espacio de dos horas, fue el ausentismo en las empresas por la aparición de la variante Omicrom.

Si bien el Gobierno habilitó que se realicen test de manera particular, no hubo consenso sobre el pedido de los empresarios de que solo puedan ingresar a las compañías quienes tengan el esquema de vacunas completo.

En cuanto a las negociaciones con el FMI, Guzmán ratificó que pagará los US$ 1300 millones que vencen en enero, entre la deuda con los privados y con el organismo multilateral.

También explicó por qué no quieren una reducción mayor del déficit fiscal que, según él, afectaría la recuperación económica.

Inflación: nueva canasta de precios cuidados como parte del acuerdo con el FMI

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Reunión del Gobierno con empresarios alimenticios para avanzar en un acuerdo de precios (Crédito: Ministerio de Economía)

Reunión del Gobierno con empresarios alimenticios para avanzar en un acuerdo de precios (Crédito: Ministerio de Economía)

En paralelo, corrieron las negociaciones con las cámaras de empresas de la alimentación para anunciar un acuerdo de precios y salarios como principal política para controlar la inflación, como parte del plan para cerrar un acuerdo por la reestructuración de la deuda con el FMI.

Este sábado vence el acuerdo de “precio congelados” que había anunciado el secretario de Comercio, Roberto Feletti, en medio de la brusca disparada de la inflación en octubre, en medio del proceso electoral.

Desde la próxima semana, un listado de más de 1300 productos formarán parte de la canasta de Precios Cuidados que anuncia el Gobierno como parte de la política económica que negocia con el Fondo Monetario Internacional para intentar controlar la inflación en este 2022, que arranca de un piso de 50% anual registrado en el año 2021.

El Gobierno se encargó de aclarar que esta vez no serán precios congelados y ante las críticas empresarias, propuso una actualización de precios trimestral en línea con la evolución de la inflación y las actualizaciones salariales, por paritarias.

Guzmán pidió colaboración empresaria como parte de los consensos que busca mostrar en los próximos días para acercar posiciones con el Fondo Monetario Internacional (FMI) para renegociar los US$ 44.000 millones que el país le adeuda a ese organismo.

Expectativas por sostener el crecimiento del empleo

Un informe difundido esta primera semana de enero por el Ministerio de TRabajo, señala que "en noviembre de 2021, el nivel de empleo privado registrado en empresas de más de 10 personas ocupadas del total de los aglomerados relevados aumentó un 0,4% en relación al mes anterior, registrándose el quinto mes consecutivo con valores positivos e incrementando el ritmo de crecimiento de los meses anteriores".

En comparación con los meses de noviembre de los últimos años, hay que remontarse a 2013 para encontrar un incremento mensual del empleo de igual magnitud que el actual, señala el informe.

En términos sectoriales, es importante el crecimiento del empleo en el comercio y los servicios en general y la recuperación en la industria. Por su parte, la construcción, que si bien sostiene valores positivos, muestra en noviembre un descenso en su ritmo de expansión del empleo.

También destaca que esas expectativas de las empresas en relación a la contratación de personal para los próximos tres meses, continúan resultando positivas (3,9%), observándose el octavo mes consecutivo con valores altos en términos históricos.

Del 6,6% de las empresas que declaran que harán cambios en sus dotaciones en los próximos 3 meses, el 5,2% espera aumentar la dotación y apenas el 1,3% estima que la reducirá.

El porcentaje de empleos suspendidos pasó del máximo de 8,8% en mayo de 2020 a 0,6% este mes. Por su parte, en julio de 2020, se registró el máximo de empresas que aplicaron suspensiones (19,4%), reduciéndose a partir de allí hasta alcanzar el 6,7% en noviembre de 2021. Ambos indicadores se ubican actualmente en valores bajos, incluso algo inferiores a los de noviembre de 2019.

El Gobierno piensa en vacunar a la mayor parte de la población antes del otoño porque, aunque sabe no podrá evitar que la mayoría se contagie, al menos intentar frenar la gravedad de la enfermedad.

De cómo se llegue al otoño a nivel epidemiológico -curva de contagios y situación en las terapias intensivas y fallecidos- dependerá según dijo Vizzotti a los empresarios-, que se pueda sostener la reapertura de la actividad económica.

También estará en juego la vuelta a clases presenciales en marzo, otro tema que el Gobierno sigue mirando lo que pasa en Europa como un espejo de lo que pueda pasar en el mediano plazo en Argentina.

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