Desafiante respecto de su figura en plena gestación de Gina, reveló: "Cuando empecé tenía 18 años y a esa edad las hormonas explotan, tenés la cara gordita, las tetas así, estás toda más rellenita. Con el tiempo te vas secando un poco. Encima a mí me gusta entrenar. Pero como de todo. Tengo restaurantes, así que es imposible que no tome vino, no me coma unas bruschettas, unas pastas. Me encanta comer, pero el cuerpo te va cambiando con la edad. No sigo una dieta especulando con ser más creíble. A veces extraño mis curvas para algún personaje", señaló Attias en una nota con Clarín.